Buscan legalizar a vendedores ambulantes en Los Ángeles

Comerciantes se oponen a vendedores que esperan una ordenanza que los regule para diciembre
Buscan legalizar a vendedores ambulantes en Los Ángeles
Los comerciantes del área de los 'callejones' aseguran que los vendedores ambulantes afectan los planes de revitalización y modernización del centro de la ciudad.
Foto: Ciro Cesar

José González lleva doce años vendiendo juguetes en un carrito de supermercado por las aceras del Distrito de la Moda.

“Ando aquí ganándome la vida. Apenas sale para pagar mi renta y comer”, dice ajeno a la controversia iniciada por los líderes de los comerciantes de esta zona del Centro de Los Ángeles que se oponen a una ordenanza local que busca legalizar la venta ambulante en la Ciudad.

Los comerciantes del área de los “callejones” aseguran que los vendedores ambulantes afectan los planes de revitalización y modernización del centro de la ciudad, así como al comercio establecido.

“Eso está mal, porque nosotros no tenemos trabajo. Y no les afectamos, porque no nos ponemos a un lado de las tiendas que venden lo mismo”, sostiene González.

En noviembre pasado, el concejal José Huízar presentó una ordenanza para legalizar la venta ambulante en la Ciudad, y crear un sistema regulatorio. En estos momentos, varios departamentos municipales analizan el estudio de impacto económico de la legalización del ambulantaje hecho por la Oficina del Analista Legislativo. El reporte de siete páginas recomendó a Los Ángeles adoptar un programa para regular a los vendedores ambulantes.

Kent Smith, director del Distrito de Mejoramiento de Negocios del Distrito de la Moda, consideró que legalizarlo no es apropiado para el Centro y particularmente para el área que representa porque ya de por sí está muy congestionada. “Es muy difícil caminar en las aceras, y legalizar a los ambulantes, sería una competencia para que los peatones se desplacen. Todo un desafío”, indica.

Amplía: “es un asunto de seguridad porque la misma saturación de las banquetas obliga a las madres con bebés en sus carreolas, y a las personas discapacitadas, a bajarse de las aceras para poder transitar”.

Smith agregó que a eso hay que agregarle que la Ciudad, no tiene la capacidad para hacer cumplir las regulaciones del ambulante.

Los vendedores ambulantes se encuentran por todas partes del Centro pero de manera más pronunciada en el Distrito de la Moda donde están las grandes fábricas, y los famosos Callejones donde se vende ropa y accesorios.

Janet Favela, organizadora de la campaña para legalizar la venta ambulante, aclara que es importante tener en consideración que los vendedores ambulantes siempre han sido parte de la historia de estas zonas. “Como los empresarios, ellos han sido parte de la comunidad por décadas, y tienen bastante que aportar”, anota.

Completa que los vendedores ambulantes traen trabajos y cultura a una comunidad. “Además muchos turistas los buscan”, anota.

El plan inicial de reglamentación contempla crear un sistema que especifique dónde puedan trabajar, en qué partes de la cuadra, qué tan cerca deben estar del frente de los negocios, y cuánto costarán los permisos.

Favela afirma que ellos quieren un alto a la criminalización de los vendedores ambulantes, y justamente un sistema que les permita obtener un permiso. “La legalización es vista como una buena opción por los vendedores que solo quieren que los dejen trabajar”, sostiene.

Un empleado de una tienda del Distrito de la Moda, que prefirió que no se mencionara su nombre, dijo que la Policía en ese lugar está muy encima de los ambulantes y casi no los deja operar. Muchos terminan perdiendo su equipo, material de venta y hasta terminan en la cárcel.

El concejal Huízar señala que el sistema actual está roto, por lo que necesitan regulaciones. “No importa en dónde estemos en el debate, una nueva ordenanza para los vendedores de la calle, hará las cosas mejores para ambos lados”, indica.

Precisa que quieren crear un sistema que permita a los vendedores que quieran seguir las reglas, salir de las sombras y no preocuparse de ser arrestados o de que les quiten su equipo.

Al mismo tiempo, expone que quieren asegurarse de proteger los intereses de los negocios tradicionales a través de reglas de distancia específicas, y de otros requisitos de zonificación. “En ambos escenarios, una regulación efectiva será crucial para proteger los intereses de los vendedores legales y las empresas convencionales”, sentencia.

La legalización de la venta ambulante se ha intentado por 20 años, pero este año parece estar más cerca que nunca. “El concejal Huízar nos ha dicho que esperemos un regalo para Navidad”, dice contenta Favela.

Se calcula que hay 10 mil vendedores ambulantes en las banquetas del condado, la gran mayoría dentro de la Ciudad de Los Ángeles, y latinos.