Matrimonio tiene el corazón dividido por juego México vs Holanda

Matrimonio mexicano-holandés enfrentado por partido mundialista
Matrimonio tiene el corazón dividido por juego México vs Holanda
El mexicano Fernando Medina y su esposa holandesa, Marcela, tienen el corazón dividido por el partido entre sus países.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Este domingo, cuando los equipos de México y Holanda se enfrenten en octavos de final del Mundial de futbol, la familia Medina tendrá el corazón dividido. El padre nació en San Luis Potosí (México) y la madre en Amsterdam (Holanda). Cada uno apoya a su selección, pero no les molestaría perder.

A lo largo de 48 años de matrimonio, los Medina, residentes de Brea, han mezclado sus costumbres.

Esta vez, sin embargo, los colores de sus banderas van primero. Fernando verá el partido en su acogedor hogar y su esposa Marcela lo hará en Holanda, donde está de visita desde hace unos días.

“Así está bien, porque yo podré gritar cuando México anote o haga algo y ella podrá gritar con toda su familia cuando Holanda haga una buena jugada”, dice Fernando, un maestro retirado y de 81 años. “Yo voy con México cien por ciento, pero me cae bien Holanda por mi mujer”, aclara.

Desde el otro lado del Atlántico, Marcela, jubilada de una empresa que importa productos holandeses y de 74 años, comenta vía telefónica que está en una encrucijada. “En mi corazón me gustaría que ganara Holanda, pero no me importa si pierde por mi esposo y su familia”, expone.

El Tri busca avanzar al quinto partido por primera vez desde 1986 y por primera vez en la historia fuera de México (en 1986 llegó a cuartos de final). “La Naranja Mecánica” llega motivada luego de eliminar al campeón España. Quien pierda regresa a casa.

Si bien la afición azteca es más numerosa en Los Ángeles, el conjunto holandés también goza de una gran simpatía aquí. Según el Censo, más de 4.6 millones de estadounidenses son de origen holandés (una cifra significativa si se toma en cuenta que en dicha nación apenas viven 17 millones de personas) y el Sur de California es una de las áreas que más habitan.

“Las comunidades holandesas en Estados Unidos son una mezcla de segunda y primera generación holandesa [incluso tercera y cuarta] de Europa e Indonesia, que llegaron en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial y como expatriados”, explica Hugo von Meijenfeldt, cónsul holandés en San Francisco.

El Estado Dorado es la segunda región que más se beneficia de los lazos con Holanda. California exportó $4,300 millones en bienes y servicios en 2012, actividad que sustentó 58 mil empleos.

La relación económica entre esa nación y EEUU, que marca su aniversario 400 en el otoño, apoyó 685 mil trabajos aquí. En los últimos años, las empresas holandesas aumentaron su inversión directa en la economía estadounidense de $35 mil millones a $275 mil millones.

“Es otro ejemplo de lo que une a nuestros países”, expresó el embajador holandés Rudolf Bekink.

Ahora que su selección avanza en la Copa de la FIFA, los holandeses en Los Ángeles no se quedarán inertes.

La cantina-restaurante The Happy Ending, en el bulevar Sunset, estima que unos 200 apoyarán a “La Naranja Mecánica” el domingo. “Esperamos a un grupo numeroso de holandeses”, dijo un encargado del negocio. “Desde el Mundial pasado empezaron a reunirse aquí”.

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