Gay, indocumentados y sin cuidados médicos

Comunidad LGBTQ cuenta con escasos recursos de salud mental

Gay, indocumentados  y sin  cuidados médicos
De ser aprobada en California, la propuesta de ley podría desencadenar proyectos similares en el resto del país.
Foto: Archivo/La Opinión

Patricia A. González-Portillopatricia.portillo@laopinion.com

Vivir con el VIH y ser lesbiana, gay, bisexual o transgénero (LGBTQ) es difícil. Pero vivir con el VIH y ser indocumentado es una verdadera pesadilla.

Aparte de contar con clínicas comunitarias que brindan cuidados médicos a bajo costo o de manera gratuita, los defensores de salud aseguran que la comunidad LGBTQ, que es más propensa a ser afectada por el VIH/SIDA y la violencia, y que tienen un mayor riesgo de depresión y abuso de sustancias, se está quedando en la oscuridad.

Estas situaciones son particularmente peligrosas porque los californianos indocumentados no tienen acceso a cuidados médicos a través de Medi-Cal o Covered California, dos beneficios de la Ley del Cuidado de Salud.

“Algunos jóvenes trans [género] están obteniendo sus medicamentos de fuentes que no son seguras y eso podría llevarlos a la muerte”, señaló Ari Gutiérrez Arámbula, presidente de la Alianza Latina por La Igualdad.

“No sólo somos rechazados por la sociedad, somos rechazados por el cuidado de la salud en un país en el cual contribuimos tanto”, dijo ‘Juan’, un joven transgénero.

La comunidad LGBTQ a menudo enfrenta luchas por la orientación sexual de sus miembros, algo que lleva a muchos a la depresión, prácticas sexuales de alto riesgo que amenazan su salud y se convierten en enfermedades de transmisión sexual, infecciones del VIH, crímenes de odio o incluso pensamientos suicidas.

Este tipo de incidentes ha llevado a defensores de la comunidad LGBTQ como la Alianza Latina por La Igualdad a luchar por el cambio de políticas para hacer frente a los efectos de la homofobia y para asegurar que los servicios de salud mental estén disponibles a través de las escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) para estudiantes LGBTQ y sus padres — incluyendo aquellos alumnos que son indocumentados.

“Es una situación tan difícil, estar sin una red social y sin el acceso a la salud mental, que sufren las consecuencias de la homofobia”, añadió.

Los expertos en salud hicieron un llamado para que las personas LGBTQ tomen ventaja de las pruebas y el tratamiento disponible en clínicas comunitarias del estado.

“Muchas personas indocumentadas tienen problemas para acceder los servicios, por el estigma de que su [caso] no sea confidencial”, agregó Jim Mangia, director ejecutivo de St. John’s Well Child and Family Centers, clínicas que ofrecen pruebas del VIH y medicamentos a necesitados, incluyendo a los indocumentados. “Es necesario que haya un nivel de confianza en la comunidad para el centro de salud que le brinda los cuidados. El VIH es una enfermedad manejable y hay servicios disponibles para los indocumentados”.