Autos viejos ‘asfixian’ la capital de México

Protestas por el 'Hoy No Circula' no logran cambiar la postura del Gobierno del D.F.
Autos viejos ‘asfixian’ la capital de México
Los manifestantes portaban cartulinas con consignas en contra del Hoy no Circula.
Foto: Agencia Reforma

MÉXICO.— Una protesta convocada por propietarios de automóviles de más de 15 años de antigüedad fracasó ayer en su intento de echar atrás las restricciones que el gobierno local impuso a las unidades viejas para controlar los índices de contaminación que son el talón de aquiles de los capitalinos.

Los protestantes, en su mayoría pequeños comerciantes que utilizan los vehículos para transportar la mercancía que revenden, no convocaron a sufientes seguidores para bloquear las principales arterias a la capital donde se mueven poco más de seis millones de automóviles, y la Policía logró desalojarlos.

Desde temprano, alrededor de 300 policías tomaron las casetas de peaje y ubicaron grúas de arrastre para quitar cualquier obstáculo que los manifestantes usen para bloquear, tal como amenazaron en las convocatorias lanzadas a través de las redes sociales y a las cuales se unieron grupos de entre 20 y 30 personas por punto cardinal.

Las autoridades del Distrito Federal se mantienen firmes en el proyecto. “No por eso se va a posponer la entrada en vigor del programa Hoy no Circula”, dijo el secretario de gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano.

Las autoridades dicen que la mala calidad del aire está provocando cáncer, problemas pulmonares y la muerte de alrededor de 2,000 personas cada año, una séptima parte del total de decesos anuales por contaminación ambiental que calculó la Organización Mundial de la Salud para todo el país.

El daño es de tal magnitud que, de seguir así, un niño que respira a diario el aire en esta ciudad cuando cumpla 25 años tendrá afectaciones como si hubiera fumado desde los 12, aunque nunca lo haya hecho.

Para evitarlo, el gobierno local busca convencer a la gente desde hace años para que cambie el uso de carros por el transporte público.

Amplió la red del metro, implementó un novedoso programa denominado metrobús (que fue respaldado por el Nobel de química, Mario Molina) y el sistema de bicicletas con carriles especiales; sin embargo, aún resulta insuficiente para el numero de usuarios, principalmente quienes viven en la zona conurbana y trabajan en la capital.