Este verano, quédate en casa

No permitas que tus finanzas arruinen tus vacaciones y date el lujo de descanso en casa
Este verano, quédate en casa
Si no te alcanza para las Bahamas, puedes disfrutar el parque del barrio, o el jardín del fondo, como si fuesen un spa.
Foto: Shutterstock

Todas las vacaciones de verano, quienes vivimos mes a mes con cuentas y pagos, nos enfrentamos a la misma disyuntiva.

Si tienes mucho trabajo y estás haciendo buen dinero, no tienes tiempo para disfrutarlo, precisamente por estar trabajando. Cuando en cambio trabajas menos y tienes más tiempo libre, tampoco puedes ir a ningún lado, porque al acabarse el trabajo, también se acaba el dinero.

Tan común es el problema que hasta existe una palabra en inglés para describir las vacaciones de quienes se quedan en casa: Staycation.

La palabra es una combinación de Stay – Day – Vacation. Los diccionarios en inglés la definen como el periodo en que una persona o una familia vacaciona desde su hogar.

Tomarse staycations significa planear con la familia salidas a festivales, museos, a la playa, o a visitar amigos y familiares que tienen piscina en sus casas, donde incluso podemos quedarnos a dormir.

Las staycations ganaron popularidad a partir de la Gran Recesión de 2008, cuando las familias tuvieron que apelar a su creatividad para poder sobrevivir.

Si bien la economía ha mejorado desde la crisis de años atrás, poder salir de vacaciones sigue siendo un sueño inalcanzable en muchos hogares.

Según el sitio de información para el consumidor WalletHub, el gasto promedio de quienes vacacionan este verano es de $ 1,246. Esta cifra es un 9% más que en 2013, debido en parte a los aumentos de hotel y pasajes.

Estos costos se suman al hecho de que la familia promedio en EE.UU. tiene una deuda de aproximadamente $7,000 en tarjetas de crédito, y préstamos de estudio propios o de sus hijos.

Compartimos algunas ideas para que tu familia pueda pasar una staycation inolvidable. Después de todo, ninguna experiencia exótica ni ningún paisaje paradisíaco pueden compararse con la experiencia de compartir tu tiempo libre con los seres a quien más amas.

  • Las staycations deben planearse como cualquier otra vacación. Es importante programar las salidas, paseos e incluso las comidas con anticipación. No esperes a que comiencen tus días libres para decidir qué hacer.
  • Encontrar tiempo de ocio, descanso y recreación es un requisito para mantenerse sano y en equilibrio, asegura Kin Brenneman, de la Universidad Eastern Mennonite. El tiempo de ocio es necesario para recargar energía y sentirse renovados. No lo dejes pasar.

Por más bien intencionada que sea la staycation, cuando te quedas en tu casa, es fácil caer en la rutina de todos los días. Nadine J. Kaslow, de la Universidad Emory ofrece unos consejos para evitarlo.

  • No al trabajo. Muchas personas que se quedan en la casa, se dejan jalar por el trabajo, ya sea por decisión propia, o por supervisores que “solo necesitan un favor”. Planea tu tiempo como si estuvieses en otro continente, y resiste la tentación de atender llamados laborales o prender la computadora, “solo por un ratito”.
  • No al proyecto postergado. Algunos staycationers tratan de iniciar o terminar proyectos de la casa o trámites durante su tiempo libre, en lugar de pasarlo con la familia. Aprovecha el tiempo para descansar y divertirte con los tuyos. Los proyectos pueden esperar.