Un viaje sin BENEFICIOS

Menores carecen de servicios médicos y sociales cuando llegan a este país
Un viaje sin BENEFICIOS
Algunos niños que viajan solos tienen menos de 5 años.
Foto: La Opinión - Archivo

Mientras los estadounidenses celebran la libertad y la independencia de Estados Unidos, los inmigrantes indocumentados en este país luchan con el temor a la deportación, el acceso al cuidado médico y en muchos casos, el derecho a vivir.

Es una situación preocupante que enfrenta un número creciente de niños que viajan solos — algunos menores de 5 años — que cruzan desde Guatemala, Honduras y El Salvador para llegar a la tierra conocida por su ‘libertad y búsqueda de la felicidad’.

La reciente muerte de un joven de 15 años en el sur de Texas destaca los peligros por los que pasan los niños que viajan solos a este país.

La oleada de refugiados es un problema crítico, algo que ha forzado al presidente Barack Obama a solicitar más autoridades, lo cual incita temor y preocupaciones entre indocumentados y organizaciones comunitarias.

“Estamos preocupados por las condiciones en que los someten en estos centros de detención [cuando son capturados por las autoridades]”, afirmó Xavier Morales, Director Ejecutivo de Latino Coalition for a Healthy California. “Las salas de detención están sobrecargadas, sin cuidados adecuados que representan un riesgo para la salud física y mental de estos niños”.

Los defensores aseguran que ese temor a las autoridades deja a los niños nacidos en Estados Unidos sin el cuidado médico que está disponible para ellos a través de la Ley del Cuidado de Salud. Muchos piensan que solicitar la cobertura alertará a las autoridades sobre la situación migratoria de sus padres.

“Ese es definitivamente el reto con las familias de estatus mixto”, añadió Morales. “El temor de la detención y la deportación es definitivamente un factor en la toma de decisión de acceder a los programas para los que los inmigrantes califican o no califican”, agregó Morales.

Las leyes de inmigración han separado alrededor de 660 mil niños de uno o ambos padres desde que el presidente Obama asumió su cargoAsimismo, se han deportado a un récord de dos millones de inmigrantes desde que Obama asumió la presidencia en el 2009.

Eso ha propiciado que los abogados y expertos en salud aumenten el entendimiento de los latinos sobre la política de confidencialidad que existe en el proceso de inscripción de salud, confirmada por el presidente Obama en febrero durante un foro público en Washington D.C.

Los defensores de salud no saben qué se necesita para que la comunidad indocumentada confié en las autoridades. Muchos creen que es un problema que sólo se arreglará con una reforma migratoria, que el presidente Obama anunció la semana pasada implementará por su cuenta para brindar alivio a las familias inmigrantes.

Hasta que eso ocurra, los grupos defensores, como la Coalición de Derechos Humanos de Los Ángeles (CHIRLA) están tratando de desalentar a los latinos indocumentados de migrar a Estados Unidos, para que no terminen como la tragedia de un joven guatemalteco de 15 años, cuyo cuerpo fue encontrado el mes pasado en el desierto cerca de la frontera del sur de Texas.

Las autoridades han dicho que la muerte de Gilberto Francisco Ramos Juárez fue el primer caso de un niño no acompañado que se ha registrado en el Valle del Río Grande. Al parecer, el menor se extravió durante su camino hacia el norte y murió por el calor abrasador del sur de Texas. Sus padres reportaron a los investigadores que voluntariamente enviaron a su hijo de Guatemala a Chicago para estar con su tío, con su número de teléfono en la evilla de su cinturón, que fue clave para identificarlo.

“No exponga a sus hijos a tomar este largo y peligroso viaje”, dijo Jorge Mario Cabrera de CHIRLA. “El gobierno federal se está poniendo bien fuerte con los niños y las familias que están tratando de cruzar la frontera. No hay beneficios sociales, incluyendo cuidados médicos, para ellos”