Protestan detención de niños migrantes

Activistas se reúnen en base naval para pedir que los traten como refugiados
Protestan detención de niños migrantes
Piden reconocer a estos niños como refugiados, ya que en sus países, el Gobierno es incapaz de asegurarles la vida.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

PORT HUENEME, California.— Un espacio de la base naval de esta ciudad ha sido acondicionada como un albergue para 575 menores de edad, que procedentes de Centroamérica han llegado al país de manera indocumentada.

Se trata de adolescentes de entre 13 y 17 años de edad, la mayoría de Guatemala, Honduras y El Salvador, quienes fueron detenidos en la frontera con México y están en espera de que sus familiares vayan por ellos para enfrentar después un anunciado proceso de deportación.

Decenas de activistas procedentes en caravana desde Los Ángeles se apostaron este martes en el acceso principal de la Base Naval de Port Hueneme para protestar por la detención de los menores de edad.

Desde el mediodía empezaron a llegar a este puerto ubicado unas 60 millas al noroeste del centro de Los Ángeles, ya que aquí se ubica una de las instalaciones militares acondicionadas como refugio y que está a su máxima capacidad ante la crisis humanitaria por el éxodo de niños y jóvenes centroamericanos.

“¡Todos los niños importan, déjenlos quedarse!”, gritaban los aproximadamente 100 manifestantes.

Sin embargo, una media docena de residentes que se oponen a la inmigración ilegal llegaron para reclamar la llegada de los activistas.

Joan Dawson fue una de ellas, quien llevaba un cartel en el que se leía: “Legal immigration: Yes. Illegal immigration: No”.

“Sus países y sus familias deberían de cuidar de ellos, no nosotros”, mencionó respecto a los menores de edad. “Están alentando a que vengan más personas de manera ilegal, además, no todos son niños, muchos tienen 17 años, son casi adultos, y no estamos seguros de que algunos de ellos no sean pandilleros”.

Martha Arévalo, directora del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), dijo que tras una visita a las instalaciones de la base naval se pudo constatar que los 575 menores se encuentran en buenas condiciones, que cuentan con espacios de recreo, actividades educativas y servicios de salud.

Por ahí alguien le recordó la célebre frase de Los Tigres del Norte, aquella que dice que aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión.

“Así es, al final de cuentas es una base militar y no es un ambiente propicio para los niños”, recalcó Arévalo.

El cónsul de Guatemala, Pablo García Sáenz, acompañó a una delegación de legisladores estatales para verificar la situación de los niños en la base militar.

García Sáenz indicó que fue su tercera visita al lugar, a donde han trasladado a unos 160 niños guatemaltecos y que en sus dos primeras visitas él mismo constató que los niños están siendo tratados de manera adecuada.

Robert K. Ross, presidente y CEO de California Endowment, también constató el estado de los menores dentro del albergue.

“Pude ver en sus ojos y escuchar en sus voces que estos niños, algunos de apenas 8 años, han sobrevivido inimaginable violencia y nunca han conocido una verdadera niñez. Han huído a los Estados Unidos por ninguna otra razón que escapar la violencia y salvar sus vidas. Buscar refugio era su única esperanza”, expresó Ross.

Ángela Sanbrano, directora de la Coalición Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC), mencionó que el mensaje para el presidente Barack Obama, quien ha solicitado $3,700 millones para acelerar los procesos de deportación de los centroamericanos, es que en lugar de expulsarlos hay que integrarlos.

“Hay que reconocer a estos niños como refugiados, ya que en sus países el Gobierno es incapaz de asegurarles la vida por toda la violencia que están pasando”, agregó.