7 razones del Mundial que prueban que la FIFA es nociva para el fútbol

Equivocarse es humano pero estos ejemplos demuestran que la organización que maneja el deporte más popular necesita urgentemente de dirigentes más capaces

Estas 'metidas de pata' de la FIFA no fueron las primeras ni serán las últimas.
Estas 'metidas de pata' de la FIFA no fueron las primeras ni serán las últimas.
Foto: Twitter

La fiebre por el Mundial de Brasil 2014 llegará a su punto máximo este domingo con la final Argentina vs. Alemania y luego se irá disipando hasta que solamente los más adictos del fútbol la mantengan adormitada por cuatro años más.

Pero lo que probablemente no desaparezca es el convencimiento de que la organización internacional a cargo de manejar el deporte más popular del planeta necesita urgentemente dirigentes más capaces.

Mira a continuación 7 casos que demuestran que la FIFA es nociva tanto para el fútbol como para el mundo:

1. No hubo homenaje ni minuto de silencio por la muerte de Alfredo Di Stefano en la semifinal Alemania vs. Brasil “porque nadie lo pidió”: Blatter y compañía no sólo no saben nada de fútbol, sino que carecen de la sensibilidad e iniciativa necesaria para honrar a quien el mismo presidente de la FIFA calificó como “el mejor jugador de la historia”.

2. Firmes con unos y complacientes con otros: Los representantes de FIFA que están encargados de las canchas durante el mundial metieron terriblemente la pata cuando decidieron no dejar que el hijo del arquero Faryd Mondragón baje al terreno de juego al final del partido en el que su padre consiguió el récord por el jugador más longevo en participar en copas del Mundo, pero sí dejaron que los hijos de Arjen Robben y Robin Van Persie lo hicieran.

3. Poco sentido de justicia: La FIFA actuó de oficio y suspendió al delantero uruguayo Luis Suárez por el escandaloso mordisco que le dio al italiano Giorgio Chiellini, pero decidió no castigar al colombiano Juan Camilo Zuñiga por el rodillazo que dejó a Neymar, megaestrella de Brasil, fuera del mundial.

4. Venta de alcohol: Como condición para que Brasil fuera sede de la Copa del Mundo, la FIFA obligó al país sudamericano que ignore sus leyes para permitir nuevamente la venta de alcohol en los estadios, algo que fue prohibido por actos violentos e incluso muertes. Y lo peor de todo es que la presión fue para vender algo que ni merece llamarse cerveza: Budweiser. John Oliver da más detalles en el video a continuación.

5. Derroche con mucho circo y poco pan: Los capos de la FIFA obligan a los países sede del mundial a construir carísimos estadios que son solo usados un par de partidos. Con el tiempo se deterioran pero quedan como elefantes blancos que recuerdan que el negocio y el ocio son más importantes para algunos que la vida. ¿O acaso creen que se usará regularmente un estadio en medio de la Amazonía?

6. Luz verde para las patadas: A estas alturas ya es muy conocido el famoso acuerdo para que no se saquen tarjetas amarillas en los primeros tiempos. Esto permitió el juego rudo y empañó el juego, no aplicando el reglamento.

7. La discriminación: La FIFA hizo una novela justificada pero inganable por el grito homofóbico usado por aficionados mexicanos en Brasil, pero solo impulsa una campaña contra el racismo con cartelitos y ninguna acción. Así a Neymar, Danni Alves y otros les seguirán lloviendo bananas e insultos en canchas europeas y los de traje y corbata de Zurich siguen con los brazos cruzados en lugar de hacer algo concreto, como el Grupo Pachuca en México, que ficha y prohíbe la entrada de por vida a los aficionados que exhiben comportamientos racistas en sus canchas.