Fiscal Cynthia González coordina soluciones con autoridades locales (fotos)

Fiscales de Los Ángeles buscan soluciones para los problemas de seguridad comunitaria

Cynthia González tiene más de un mes trabajando como fiscal de la ciudad de Los Ángeles.
Cynthia González tiene más de un mes trabajando como fiscal de la ciudad de Los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura

Las primeras luces de la mañana asoman en Boyle Heights, cuando la fiscal de barrio Cynthia González, ya está de pie dialogando con los oficiales de la estación de Policía de Hollenbeck.

Los agentes de seguridad le comentan de los problemas con los que les toca lidiar, vendedores ambulantes, casas desocupadas que son usadas para el narcomenudeo, tiraderos de objetos voluminosos en las calles.

El mes pasado, la oficina del procurador de la ciudad, anunció la contratación de once nuevos fiscales de barrio, una de ellas fue Cynthia González, una joven abogada, hija de padres inmigrantes mexicanos, que creció en El Monte, y que fue reclutada por el procurador Mike Feuer cuando trabajaba como defensor de oficio en Boston.

La instalación de fiscales de barrios, son un logro para la comunidad ya que debido a los recortes de la Ciudad, las contrataciones se habían suspedido. Pero hoy están de regreso, para ayudar a los vecinos, a procesar los delitos menores que afectan su calidad de vida.

“Trabajamos con los oficiales de más antiguedad en las estaciones de policía, porque ellos están muy de cerca con la comunidad, y conocen bien el área”, explica la abogada, quien se encargará de llevar a los delincuentes vecinales a juicio.

En las primeras semanas de trabajo, González como el resto de los fiscales, se ha dedicado a presentarse con organizaciones comunitarias, concejos vecinales, asociaciones de residentes y propietarios, cámaras de comercio y escuelas.

Estas son organizaciones en las que los vecinos confían. Por eso es tan importante que como fiscales nos acerquemos a sus representantes para ver cómo podemos ayudar”, señala.

En un recorrido con La Opinión, la fiscal mostró los principales focos rojos que investiga en las áreas que le tocan: Aliso Village, Boyle Heights, El Sereno, Estrada Courts, Hermon, HIllside Village, Lincoln Heights, Montecino Heights, Monterey Hills, Pico Gardens, Ramona Gardens, Rose Hills Courts, University Hills.

“Tenemos grandes tiraderos de llantas, como éste que vemos aquí”, dice mientras su auto da la vuelta por la cuadra de las calles Velasco y Cinco de Boyle Heights. Se detiene y camina por lo que no solo es un basurero de neumáticos inservibles sino todo tipo de pesados desperdicios. “Estamos viendo con la policía cómo podemos descubrir a quienes han convertido esta área, en un tiradero. Si arrestamos a los responsables, mandamos un mensaje a otras comunidades, de que se castiga a quienen tiren sus desperdicios en la vía pública”, dice.

Muestra también unas residencias solas en las montañas que son reportadas por los vecinos, como lugares que se usan para vender drogas. “Hay muchas casas que debido a los embargos están vacías, y que son aprovechadas para darles un mal uso”, cuenta.

En el recorrido, la fiscal cuenta que una queja recurrente de los vecinos, son los desamparados que se establecen en áreas como Montecito Heights. “La preocupación es que muchas veces se instalan en el área montañosa y ocasionan incendios. En esta temporada de calor, el riesgo es mayor”, dice.

También hay descontento contra las licorerías. “Lo que hacemos en esos casos, es verificar que estén cumpliendo con todos los reglamentos, antes de proceder”, precisa.