“Es mejor no cambiar la ley para proteger a los niños migrantes”

El Caucus Hispano del Congreso (CHC) se rehúsa a hacer cambios en la 'Ley Willberforce'

El Caucus Hispano del Congreso (CHC) dice que no quieren cambiar la 'Ley Willberforce' ya que sirve para proteger a los niños migrantes.
El Caucus Hispano del Congreso (CHC) dice que no quieren cambiar la 'Ley Willberforce' ya que sirve para proteger a los niños migrantes.
Foto: Getty Images

No hubo gritos, enojos ni recriminaciones pero, durante una reunión privada con el presidente Barack Obama, los legisladores del Caucus Hispano del Congreso (CHC) le advirtieron este miércoles de que se opondrán a cambios en una ley federal de 2008 que da protecciones legales a los niños que emigran solos de Centroamérica.

La reunión de una hora transcurrió sobre dos vías: la respuesta a la crisis en la frontera sur y las protecciones legales para los niños migrantes no acompañados, y los alivios migratorios que Obama emitirá a finales del verano para la población indocumentada establecida en EEUU.

En declaraciones a los periodistas, los miembros del CHC aseguraron al unísono que la reunión no tuvo un solo momento de recriminaciones, y que todos salieron satisfechos porque Obama les prometió hacer todo a su alcance “con apego a la ley”.

Según el legislador demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, el mensaje fue que no aceptarán cambios a la llamada “Ley Willberforce” de 2008, que impide la deportación sumaria de niños indocumentados centroamericanos y les permite apelar sus casos ante un juez de Inmigración.

La mayoría de los republicanos apoya el cambio y algunos han propuesto condicionar la aprobación del paquete de $3,700 millones para la crisis en la frontera a la deportación expedita de los menores.

El CHC tiene otro mensaje para los niños migrantes en la frontera, la mayoría de los cuales, según la Casa Blanca, no calificará para asilo u otro alivio migratorio.

“Queremos asegurarnos de que le mandamos un mensaje claro a los niños: no vengan a EEUU, no es la forma de hacerlo porque lo único que encontrarán es un juez de deportación. Van a perder su dinero, su vida, van a ser golpeados, torturados (al cruzar México)… y al final van a ser deportados”, dijo Gutiérrez.

Presionado por los periodistas, Gutiérrez explicó que “hay una gran diferencia” entre los 11 millones de indocumentados que llevan muchos años en EEUU y “merecen la legalización”, y los niños que, huyendo de la violencia, siguen llegando por miles a la frontera del suroeste.

Obama ha pedido más autoridad para agilizar las audiencias de Inmigración, y su petición de fondos de emergencia incluye dinero para la asesoría legal de los menores.

Aunque la Casa Blanca apoya que se mantenga el debido proceso de los niños, Obama no se ha pronunciado sobre las propuestas en el Congreso para cambiar la ley de 2008.

Sobre las órdenes ejecutivas para frenar las deportaciones, el CHC le pidió a Obama que “sea tan amplio y generoso como los republicanos han sido mezquinos y obtusos”, explicó Gutiérrez.

La reunión fue “productiva” y “franca” pese a que entre los presentes estaba el demócrata por Texas, Henry Cuéllar, quien impulsa una medida para reformar la ley de 2008 para agilizar las audiencias y deportaciones de los más de 52,000 niños que han llegado a EEUU desde octubre pasado.

En paralelo al encuentro, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, se reunió en privado con miembros del Senado para analizar la evolución de la crisis.

Mientras, cerca de un centenar de niños y familias indocumentados, y activistas pro-reforma, realizaron una protesta frente a la Casa Blanca para renovar su exigencia de que Obama cese las deportaciones.