Inmigrantes exigen eliminar la medida 287g

La medida, vigente desde abril de 2006, permite identificay y deportar a los indocumentados detenidos, lo que ha provocado la separación de las familias
Inmigrantes exigen eliminar la medida 287g
El nicaraguense Marlón Rizo que enfrenta la deportación por el 287g y su esposa, Julissa Gutiérrez, participaron en la marcha.
Foto: EFE

A pesar de la presistente lluvia, decenas de inmigrantes se manifestaron frente a la prisión de Charlotter para pedir a las autoridades de Carolina del Norte eliminar el programa 287g, que permite identificar y deportar a indocumentados detenidos.

La protesta fue convocada por la organización “Familias Unidas” , los manifestantes marcharon desde el parque Marshall en el centro de Charlotte, hasta el la cárcel de la entidad con carteles.

Durante su recorrido los inmigrantes gritaron consignas contra el programa 287g, vigente desde abril de 2006.

Marlón Rizo, de origen nicaragüense, contó a Efe que la policía de Charlotte lo detuvo y llevó a la cárcel en abril de 2012 porque no tenía licencia de conducir debido a su condición de indocumentado, y que desde entonces enfrenta la deportación.

“Lo peor del caso es que me detuvieron cuando la policía me asistía en un accidente de tránsito en el que yo no tuve la culpa”, afirmó este padre de familia.

La cárcel del condado Mecklenburg, en donde se sitúa Charlotte, es operada por la Oficina del Alguacil y en 2006 se convirtió en la primera agencia del este del país que comenzó a aplicar el 287g, un programa que funciona actualmente en 37 centros de detención en 18 estados del país.

Hasta la fecha, unos 24,232 detenidos extranjeros en Charlotte han sido identificados por el 287g, de los cuales 13,187 han sido puestos en proceso de deportación.

Los inmigrantes en proceso de deportación a causa de este programa suelen ser detenidos por infracciones menores, como manejar sin licencia de conducir. Una vez en la cárcel, el 287g los identifica como indocumentados y los alguaciles tienen el poder de iniciar el proceso de deportación.

“Yo sufrí en carne propia la pesadilla del 287g, un programa creado para sacar de las calles a los criminales, pero que ha hecho sufrir a muchos inmigrantes y ha separado nuestras familias. Ya basta”, acotó Marisela Prieto, integrante de “Familia Unidas”, un grupo que se formó hace dos años para luchar contra las deportaciones en Charlotte.

Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte reveló que el 88.6% de los detenidos bajo este programa enfrentaban cargos menores, en comparación con un 11.4% correspondientes a felonías.

El actual alguacil de Mecklenburg, Chipp Bailey, ha dicho que sus agentes no son los que detienen a los indocumentados, sino la Policía de Charlotte, y que la única manera que lleguen a su cárcel y enfrenten la deportación es porque “cometieron un delito”.

Con información de EFE