Odio hacia los migrantes

Los republicanos son la principal barrera que impide llegar a una solución que ayude a los niños migrantes
Odio hacia los migrantes
Cuando los niños migrantes llegaron a Murrieta, una barrera humana de protestantes se pararon frente el camino de los camiones que transportaban a los migrantes.
Foto: J. Emilio Flores

Un nuevo “amigo” virtual me pregunta cuanto me pagan los demócratas por atacar a los republicanos y promover la inmigración ilegal. Mi nuevo amigo se identifica como un veterano que sirvió por 27 años en el ejército estadounidense y un conservador que defiende el imperio de la ley.

Nuestro intercambio se ha limitado hasta ahora al tema migratorio. Para resumir, su filosofía es que los inmigrantes “ilegales” son invasores y deben ser tratados como enemigos, eso incluye a los niños que han cruzado la frontera últimamente y a los “soñadores”.

Desde su posición, a mi nuevo amigo le resulta imposible comprender que hayamos personas que apoyemos la aprobación de una reforma migratoria comprehensiva y que a la vez estemos en contra de que continúe la inmigración ilegal. Al fin y al cabo si la ley fuera reformada y se ajustaran las cuotas y los tiempos del proceso migratorio, la gente no tendría que cruzar la frontera de manera ilegal. Y esa reforma tan necesaria le explico, ha sido impedida precisamente por los republicanos.

Y van pasando los días y los inmigrantes no autorizados siguen recibiendo el embate de los republicanos.

La semana anterior escuchamos al portavoz del senador Ted Cruz —cuyo padre irónicamente llegó a los Estados Unidos como refugiado cubano- afirmar que el senador recurrirá inclusive al procedimiento del bloqueo parlamentario de ser necesario, para impedir que se apruebe cualquier ley que resuelva la crisis de los niños refugiados, si no se incluye en el proyecto una norma que suspenda el programa de acción diferida que beneficia a los llamados “soñadores”. Él desear devolver a 500,000 jóvenes que se han incorporado de manera positiva a la sociedad estadounidense a un limbo migratorio es algo que simplemente no puedo entender.

Y la acción republicana no se limita a ideas absurdas, sino que además hacen el ridículo, como le ocurrió al candidato de Arizona, Adam Kwasman, cuando se presentó a azuzar a un grupo de ciudadanos que se encontraban a las afueras de Oracle, Arizona, esperando el arribo de un bus que llevaba un grupo de niños indocumentados. El pobre hombre confundió un bus que transportaba un grupo de estudiantes del distrito escolar de Marana a un campamento, con el bus de los niños no autorizados, y dirigió todo su odio hacia ellos, luego tuvo que disculparse.

Pero la semana no terminó sin que el senador por Louisina, David Vitter — conocido por su afición por las prostitutas – escribiera en su twitter lo siguiente: “Suficiente es suficiente. Presenté un proyecto de ley que requiere detención obligatoria para cualquiera que esté aquí ilegalmente y para colocar a los inmigrantes ilegales en el próximo vuelo a casa”.

La retórica de odio con fines electorales de parte de los republicanos continúa y de la misma manera debe continuar nuestra atención para que llegado el momento estos malos políticos sean castigados en las urnas por nuestra comunidad.