Inician ayuno por los niños migrantes

Jóvenes empiezan huelga de hambre; piden mejor trato para los menores

Janio Alvarado, de 15 años, recibe una bendición antes de unirse al ayuno de una semana en apoyo a los menores migrantes.
Janio Alvarado, de 15 años, recibe una bendición antes de unirse al ayuno de una semana en apoyo a los menores migrantes.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

A la edad de 7 años, Yamilex Rustrian cruzó la frontera junto con su hermana huyendo de la violencia en Guatemala. Once años después, ella aboga por los niños que están viajando a Estados Unidos por las mismas razones.

“Comencé este viaje que estos niños han hecho porque unos pandilleros le dispararon a mi padre ocho veces y mi madre ya estaba en Estados Unidos, en la búsqueda del sueño americano”, dijo Rustrian, tratando de contener las lágrimas. “Mi madre sabía que si ella quería vernos de nuevo, tendríamos que hacer el viaje y venir a Estados Unidos. Ella prefería que cruzáramos la frontera en lugar de dejar que nos mataran o violaran”, dijo la joven.

Rustrian y siete jóvenes más comenzaron ayer una huelga de hambre de una semana para pedir a las autoridades un trato humanitario a los menores detenidos en la frontera. Durante cinco días se abstendrán de consumir alimentos y solo beberán agua.

Además de dos asiáticos y una afro americana, el resto lo conforman jóvenes nacidos en el país o cuyos padres son oriundos de Guatemala, México y Honduras. Sus edades oscilan entre los 14 y 22 años.

“Estamos haciendo esto para crear conciencia sobre los niños que están cruzando nuestras fronteras y huyendo de la violencia y la pobreza”, dijo Rustrian. “Esta es una crisis humanitaria y debemos hacer algo al respecto”, añadió la joven.

Los jóvenes están conscientes que durante la semana de ayuno podrían recibir la visita de grupos anti inmigrantes.

“Nos van a decir palabras cargadas de odio y tratarán de pelear contra nosotros. Pero les pedimos que no los interrumpan, que no contraataquen”, dijo Rustrian. “Solo tomen la mano de que está más cerca de ustedes y oren”, añadió la joven.

Al igual que Rustrian, Edgard González cruzó la frontera desde su natal México cuando tenía 9 años.

El decidió unirse a la huelga de hambre porque “los niños vienen por un mejor futuro. No vienen a quitar trabajos ni a cometer crímenes sino que vienen en busca de lo que no pudieron obtener en sus países de origen”, dijo González, de 22 años. “Si los mandas de regreso, los mandas a la pobreza, a la violencia, a lo que ellos estaban huyendo”, añadió.

El grupo recibe el apoyo de una coalición de organizaciones de lucha de derechos civiles y religiosos, así como de miembros de la política de California. Durante el día esperan recibir visitas de personas que quieran apoyarlos y darles ánimo.

Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA), señaló que el ayuno de los jóvenes es muy importante en una semana en que se estarán debatiendo las protecciones de las que gozan actualmente los niños para tener una audiencia frente a un juez migratorio.

“Muchos en el partido republicano lo que desean hacer es abolir esas protecciones y decir que esos niños no están enfrentando ningún tipo de amenaza en sus países de origen”, dijo Salas.

Salas también resaltó que la crisis de niños es una buena razón para aprobar una reforma al sistema migratorio que permita a los migrantes tener opciones de entrar en forma legal.

“Necesitamos una reforma migratoria para que, si deseas venir a este país, a trabajar y reunificarte con tu familiar, puedas ir al consulado americano en tu país y obtener una visa y no tener que utilizar un coyote”, dijo Salas.

Los huelguistas estarán instalados en una carpa en las cercanías de la Placita Olvera, en el área donde se ubica la estatua de Junípero Serra. Allí permanecerán desde las 9:00 de la mañana hasta las 9:00 de la noche y dormirán en la Iglesia Metodista de La Plaza, que se encuentra al lado de la Calle Olvera.