Los tacones se engordaron, vuelven los chunky heels

Atrás quedaron los delgados y finos tacos aguja.

Aunque no lo creas, son comodísimos.
Aunque no lo creas, son comodísimos.
Foto: Jeffrey Campbell

Cada vez vemos cómo las zapatillas, alpargatas, ballerinas y sandalias planas se toman las calles durante el verano. En invierno la cosa es diferente así que hablaremos de eso cuando corresponda –me niego a escribir de invierno estando aún en verano–. ¿Dónde están los tacones? Bien gracias, guardados en el closet. Excepto por los chunky heels.

¿No sabes de qué hablo? Son esos tacones gruesos, bien gruesos, que Jeffrey Campbell popularizó hace ya varios años y que esta temporada resurgieron de las cenizas cual ave Fenix, ahora como protagonistas y sin las ácidas críticas que recibió el diseñador. Exactamente igual a lo que pasó con las Birkenstock, que volvieron en gloria y majestuosidad.

También ayudó a este resurgimiento que it girls o famosas como Rihanna o Lady Gaga se conviertieran en embajadoras de este tipo de zapatos. Y todas sabemos que Riri es la Rey Midas de la moda: todo lo que usa, se convierte en grito y plata.

Esta temporada las sandalias se unieron con los chunky heels y crearon la tendencia del verano. Muchas chicas que usan este tipo de zapato argumentan que son mucho más seguros y cómodos pues al tener un taco ancho, da más estabilidad a la pisada, reduciendo las caídas y los esguinces de tobillos que más de alguna hemos sufrido. Nuevamente, la salud está de moda.

Para ser honesta, al principio los encontraba feos pues no se ven muy delicados, ¿no creen? Pero a medida que los iba viendo en la calle, en las pasarelas y en las vitrinas, comencé a mirarlos con otros ojos. Y me acordé por qué eran tan familiares: esos zapatos usaba mi madre en los ’80. La moda es cíclica, ya lo sabemos.