Préstamos estudiantiles, una deuda que no perdona

Estados Unidos tiene uno de los peores sistemas de crédito para educación del mundo entero.

Sacar una carrera profesional puede llegar a costarnos el sueldo de toda la vida.
Sacar una carrera profesional puede llegar a costarnos el sueldo de toda la vida.
Foto: Shutterstock

Cuando decidí estudiar la maestría hace varios años, mi mente voló y se llenó de posibilidades. Apliqué, me aceptaron y eso marcó el comienzo de una nueva aventura en mi vida. También mudarme a Miami, conocer la ciudad y obtener nuevas experiencias. Sin embargo, nunca me preocupó el hecho de tener que pagar por mi educación; ese fue mi primer y gran error. Así pasaron dos años en los que pagué mis créditos de maestría y otros gastos con varios préstamos estudiantiles.

Al terminar, luego de 6 meses, me llegó el primer bill. La cantidad a pagar me pareció ridícula, ¿cómo iba a poder pagar todo e$$$o encima de la renta, las otras deudas y gastos diarios? Entiendo que es súper frustrante y se que muchas personas están en mi misma situación, pero a la hecho pecho, hay que enfrentar la realidad y hasta el momento, ¡así lo he hecho! Mantenerte al tanto del status de tu préstamo es esencial.

Si no pagas, la oficina de recolección tratará de contactarte y darte opciones y si necesitas más tiempo, quizás pueden retrasar el pago por varios días. También el pago se puede ajustar de acuerdo a tu ingreso y de esa manera puedes mantenerte pagando al menos los intereses lo que le llaman al Income-Based Repayment. Si no pagas, en un período de 60-90 días tus datos serán enviados a la agencia de crédito y eso dañará severamente tu historial.

Según datos presentados en el sitio de American Student Assistance, la deuda total de préstamos estudiantiles en Estados Unidos ronda entre $902 mil millones y $1 billón. Durante el movimiento de Occupy Wall St. que surgió en protesta a la desigualdad social y económica y la corrupción, entendí que no estoy sola. El movimiento ayudó a que miles de personas contaran sus historia que se reflejan en varios blogs.

Así que, como dije, a lo hecho pecho. Es extremadamente importante mantenerte informada con la agencia que maneja tu préstamo para de esa manera no afectar tu crédito y futuras gestiones ya sea como dueña de una casa o negocio. El préstamo seguirá ahí, pero al menos poco a poco se debe ir pagando. Esa deuda que pagó mi educación, un tesoro que llevaré toda mi vida.