El difícil paso de niña a mujer

Lo que deben hacer los padres para que sus hijas no pierdan la confianza en ellas mismas durante la pubertad
El difícil paso de niña a mujer
Las adolescentes pueden sentirse confundidas, mostrarse demasiado sensibles o irritadas.
Foto: Archivo

Un reciente estudio nacional de la compañía Always reveló que las hispanas sufren la mayor pérdida de confianza al experimentar su primer periodo, en comparación a todas las otras jovencitas del país, que conforman el 60% de la población actual.

A la psicoterapeuta Anabel Castrezana, con práctica en Kaiser Permanente de Santa Ana, el resultado del estudio “Like a Girl” no le sorprendió, ya que es común que muchas chicas no tengan confianza en sí mismas durante la pubertad.

“A las hormonas y al género”, dice la experta. “Las niñas tienden a ser más sensibles que los niños durante la etapa de la pubertad”.

El paso “de niña a mujer”, es el causante de la caída de la autoestima de muchas chicas luego de la llegada de su primera regla.

“Así como hay cambios físicos durante esta etapa, también es común que las niñas experimenten cambios emocionales”, explica Castrezana.

Las adolescentes pueden sentirse confundidas, mostrarse demasiado sensibles o irritadas. Algunas pierden la paciencia y rápidamente se enojan; pueden sentir ansiedad o miedo por los cambios que su cuerpo está pasando.

“Todos estos cambios, más el deseo de sentirse aceptadas por sus amistades, llegan a afectar el autoestima de la niña”, agrega Castrezana.

El hecho de que las jovencitas hispanas hayan tenido el índice más alto de pérdida de confianza, ante la llegada de su primera regla, tiene que ver también mucho con la crianza.

El problema es resultado de los estereotipos de rol y género que siguen la mayoría de los padres provenientes de países donde el machismo predomina, y donde a las mujeres se les educa bajo la visión de ser sumisas y servidoras, y a los niños de ser fuertes, independientes, proveedor y poderosos.

Y aunque el problema de la pérdida de la autoestima en las niñas es común y normal durante la pubertad, Castrezana denota que el problema tiene mucho que ver también con el papel que los padres hayan tenido con su hijo o hija, en los temas relacionados con la sexualidad.

Es importante que los padres hablen de la pubertad y la sexualidad con sus hijos desde temprana edad“, dice. “De esta manera, ambos se van preparando para recibir los cambios. Al hacer ésto, también se refuerza la comunicación entre ellos, algo que es clave para la autoestima de un jovencito o jovencita”