Medidas para eliminar pandillas preocupa a vecinos de Santa Ana

Barrio latino con restricción judicial teme posibles violaciones a los derechos civiles
Medidas para eliminar pandillas preocupa a vecinos de Santa Ana
La violencia de pandillas en el parque Jerome Park en Santa Ana de media milla cuadrata ha incrementado en el último año.
Foto: Archivo

El vecindario de la calle Townsend, un barrio latino donde la carencia se refleja en viviendas hacinadas y los grafitos por doquier reclaman el territorio de la pandilla que ahí opera es blanco de una restricción judicial que la Procuraduría del Condado de Orange intenta establecer para combatir la delincuencia.

A decir de las autoridades policíacas, a través de esta medida conocida como “Gang Injunction” se puede reducir la actividad delictiva de las pandillas al imponer toques de queda y prohibir la asociación de sus miembros.

Pero en esta comunidad, donde casi todos se conocen y los niños suelen correr por las banquetas mientras las señoras empujan la carriola, consideran que en el intento de expulsar a los pandilleros con ese tipo de restricciones, están en riesgo los derechos civiles de muchos jóvenes.

Además, dicen, ya casi no hay tanto pandillero en la zona, ya que muchos han sido encarcelados y otros obligados a irse del lugar.

Uriel Ramírez, de 16 años de edad y estudiante de la Godínez Fundamental High School, cree que la policía podría utilizar esa herramienta legal para oprimir aún más a los residentes del área.

“A mí me podrían criminalizar por el simple hecho de hablar con mis vecinos o por vestir de cierta forma, me podrían enviar seis meses a la cárcel y tener que pagar una fianza de hasta $1,000 dólares”, comentó Uriel.

La restricción para la pandilla de la calle Townsend está siendo analizada por un juez, quien la próxima semana decidirá si entra en vigor. De aprobarla, 29 de miembros enlistados de la Townsend Street Gang no podrían reunirse en el área comprendida entre las calles Sullivan, 1st, Riatt y McFadden, y ni siquiera poner un pie en los parques Friendship y Jerome.

“En esa calle es sabido de que se tira mucha droga y de pandillas, hace como 4 o 5 meses la policía tuvo ahí un enfrentamiento a balazos”, comentó Ruffo Carbajal, residente del área. “Pero yo creo que si un joven no comete ningún delito, ni viola la ley, pues tiene el derecho de ser libre y andar por donde quiera“.

Para Laura Rosales, también residente dentro del perímetro a restringir, el vecindario ha cambiado bastante y la delincuencia ha disminuido.

“Ya no se ve tanto ‘cholo’ como antes”, mencionó. “Se ha ido limpiando el barrio, han sacado a varios, pero la Policía sigue siendo bien grosera con la gente y andan arrestando a jóvenes por como se visten, porque como antes esto estaba lleno de ‘cholos’, ahora ya a cualquiera de ellos lo van a considerar un ‘cholo’ y puede haber muchos abusos”.