Una latina, líder de los maestros en EEUU

Su primera lucha al frente de NEA va contra las pruebas obligatorias que miden rendimiento académico
Una latina, líder de los maestros en EEUU
Lily Eskelsen García es la primera latina en presidir la Asociación Nacional de Educación (NEA).
Foto: Cortesía NEA

WASHINGTON, D.C.— Lily Eskelsen García sirvió almuerzos en la cafetería de una escuela y con la ayuda de becas, préstamos y trabajos de fin de semana junto a su esposo Ruel como cantante y guitarrista, se convirtió en maestra en el estado de Utah en 1980.

Ahora, Eskelsen García, de 58 años, casada con el artista mexicano Alberto García y con dos hijos, es la primera presidenta electa latina del sindicato de docentes más grande de EEUU con más de tres millones de miembros, relevando al saliente presidente de la Asociación Nacional de Educación (NEA), Dennis Van Roekel.

Además de liderar la NEA, ella es ahora la latina de mayor rango en todo el movimiento sindicalista de EEUU.

Nacida en Texas de padre estadounidense y madre panameña, Eskelsen García llevaba apenas nueve años como maestra de sexto grado en la escuela primaria Orchard, en un suburbio de Salt Lake City, cuando fue nombrada “Maestra del Año” en Utah en 1989 y el presidente Barack Obama la nombró a la Comisión para la Excelencia Educativa de los Hispanos en 2010.

También ha sido reconocida por su labor con jóvenes indigentes y estudiantes con necesidades especiales.

Fue la primera latina en postularse a un escaño demócrata por Utah en la Cámara de Representantes en 1998. No ganó pero atrajo atención mediática al obtener el 45% del voto frente a un candidato del “establecimiento”.

Su primera lucha al frente de NEA está definida y va contra los “exámenes tóxicos”, las pruebas nacionales obligatorias que miden el progreso de los estudiantes pero, según detractores, no fomentan una enseñanza duradera.

“Lily”, como la llaman todos en NEA, tomará las riendas del sindicato el próximo 1 de septiembre con el objetivo de mejorar la capacitación de los maestros y el rendimiento académico estudiantil, y apoyar la iniciativa “Núcleo Común” (Common Core”), que establece las normas para cada grado en lenguaje y matemáticas.

“Tenemos que ofrecer una educación integral, y estos exámenes tóxicos contaminan el ambiente educativo y no determinan en sí la educación de un niño… se usan para castigar a los maestros”, dijo en entrevista con La Opinión.

“Aún hay desigualdad en las escuelas, según el barrio donde se encuentren, hay hacinamiento y hacen falta clases de arte y música, o consejeros”, señaló la exmaestra, conocida por su lenguaje mordaz.

Como ejemplo de la influencia corruptora de las empresas que elaboran los exámenes, citó un caso en El Paso (Texas), donde el exsuperintendente Lorenzo García, ahora en prisión, consiguió un bono de $60,000 en base a los exámenes estandarizados, acosando y amenazando con la migra a centenares de estudiantes con bajo rendimiento, principalmente latinos, para que abandonaran la secundaria Bowie High, observó.

Sus ataques contra el uso de esas pruebas para evaluar a los maestros la pone en lucha abierta con el secretario de Educación, Arne Duncan, de quien la NEA pide su renuncia.

Sobre los niños migrantes en la frontera sur, Eskelsen García, sostiene que esta es “una crisis de compasión”. “Estos niños nos necesitan, tienen derecho legal a la educación, aunque muchos no quieran reconocerlo. Me preocupa la retórica que se usa contra ellos“, dijo Eskelsen García.