Tu enemiga interior

Cómo dejar de boicotearte y alcanzar tus metas

Cuántas veces has planeado perder peso, y tú misma saboteas tu dieta
Cuántas veces has planeado perder peso, y tú misma saboteas tu dieta
Foto: Shutterstock

“Nunca más le vuelvo a hablar”. “Es la última vez que bebo tanto”. “Este lunes empiezo la dieta”.

¿Por qué nos proponemos una y otra vez hacer, o dejar de hacer, algo y casi inmediatamente nos boicoteamos?

“Mucha gente está en guerra consigo misma”, explica Alyce Cornyn-Selby, experta en el tema, oradora internacional y autora de varios libros de auto ayuda. “Quieren conseguir algo, pero una parte de ellos los detiene. Quieren ser delgados, pero llevan en su interior una persona obesa muy poderosa”.

La autora explica que el auto sabotaje es el síntoma de una necesidad interna mayor.

Quien hoy conoce a Cornyn- Selby, nunca se imaginaría que antes de perder 100 libras, la oradora tenía dificultad para respirar y no podía hablar en público, debido al sobrepeso.

Cuando Selby dejó de autoboicotearse, logró perder peso y hoy es capaz de hablar frente a cientos de personas, que están atravesando por su misma situación.

“Tu comportamiento es un mensaje codificado, tienes que aprender a decifrarlo”, indica.¿Por qué actuo de esta manera? ¿Hay algo que estoy tratando de evitar?

El sabotage puede afectar distintas áreas, desde la pareja, hasta la carrera o las finanzas, y se manifiesta cuando postergamos decisiones, o nos paralizamos y no podemos actuar, como en el caso del bloqueo de escritores y artistas (Writer’s block).

Las personas que tenemos a nuestro alrededor influyen nuestras decisiones y comportamiento, y también pueden sabotearnos, a veces a propósito y de manera alevosa, y otras más sutilmente o incluso sin querer.

Cornyn-Selby comparte algunas frases que escuchamos a menudo y que pueden echar por tierra la mejor de las intenciones.

Tu supervisor te dice que ya no te preocupes por un proyecto que te había mencionado, porque tu compañera, la nueva empleada que acaba de empezar, o el pasante de 20 años se va a encargar de hacerlo

Tu pareja te pide que abandones la dieta con la que estabas tan entusiasmada porque te afecta el humor y te has puesto insoportable. Es más, decide ordenar tu pizza favorita que terminas devorando.

• Tu madre te convence de que no podrás lograr tu meta. “Mejor olvídalo, tú no sirves para eso”.

Otros casos son más sutiles. Por ejemplo si a tu pareja o a tus amigos les gusta beber y ven que estás tratando de dejar el alcohol, pueden sentir temor de perder tu amistad y tratar de boicotear tu recuperación, ofreciéndote un trago.

Una vez que identificas a la persona que te desanima, puedes hablar con ella al respecto o ignorar los comentarios que te lastiman. Nunca dudes en alejarte de aquellos que te tiran abajo.

El problema mayor es cuando el enemigo eres tú. Estos son algunos comportamientos y actitudes que tirarán abajo tus mejores intenciones.

1. Tu diálogo interno. Nuestras cabecitas no paran de hacer comentarios que disminuyen nuestra autoestima. Antes de criticarte a ti misma piensa si serías tan dura con tu mejor amiga. Si es algo que jamás le dirías a alguien porque es hiriente, tampoco te lo digas a ti misma.

2. El perfeccionismo. Si no puedes hacer algo de manera perfecta, prefieres no hacerlo. Esta es una de las maneras más efectivas de abandonar un proyecto, antes de comenzarlo.

3. Demasiadas disculpas. Pedir perdón es una de las cualidades de las personas nobles. Pero si te la pasas disculpándote por todo, socavarás tu autoridad y nadie te tomará en serio.

4. Ni muy muy, ni tan tan. Vestirte súper sexy, con grandes escotes y ropa ajustada hace que la gente tenga una imagen poco realista de ti, y que adjudique tus logros a tu aspecto físico, en lugar de a tu talento o tu esfuerzo.

Si en cambio jamás te arreglas y tus compañeros no pueden distinguir entre tu piyama y tu ropa de trabajo, tampoco van a considerarte cuando haya una promoción.

La palabra Boicot (Boycott) tiene sus orígenes en 1880, durante las “Guerras de las tierras” de Irlanda. El Capitán Charles Boycott era el gerente de unas tierras que rentaban 11 trabajadores.

Un año en que la cosecha fue muy pobre, los inquilinos le pidieron a Boycott que les redujese la renta. Este se negó y planeó desalojarlos.

Al enterarse, los inquilinos dejaron de trabajar y se negaron a levantar la cosecha. Los negociantes del lugar, en solidaridad con los trabajadores, también dejaron de lidiar con Boycott. Incluso el cartero se negó a repartirle el correo.

Boycott quedó aislado y perdió las ganancias de la cosecha. Fue así que su nombre quedó asociado con el movimiento laboral.