EEUU estudia intervención en Irak

La misión sería por razones humanitarias y sin envío de tropas
EEUU estudia intervención en Irak
La violencia en Irak se ha intensificado en los últimos meses.
Foto: EFE

Estados Unidos estudia la posibilidad de realizar una intervención humanitaria en Irak para ayudar a los grupos minoritarios desplazados debido al hostigamiento de los extremistas islámicos.

El gobierno podría recurrir al lanzamiento desde aviones militares de alimentos y material a las miles de familias cristianas y de otras minorías que han huido de la ofensiva del EI, que ha tomado áreas en la provincia de Nínive.

“Estados Unidos tiene un acuerdo de largo plazo con las fuerzas de seguridad iraquíes”, dijo el portavoz presidencial, Josh Earnest, al ser preguntado por la participación en un eventual lanzamiento aéreo de agua, alimentos y medicinas a las comunidades desplazadas.

Las versiones incluyen el uso de aviones lentos que puedan lanzar agua, alimentos y medicamentos a las comunidades desplazadas, y el empleo de fuerza militar para crear corredores por donde el gobierno iraquí pueda transportar esos suministros.

Según informaciones procedentes de Irak, hay casi 200.000 desplazados, en su mayoría yazidíes kurdos y cristianos, que huyeron en los últimos días de la ofensiva del yihadista Estado Islámico (EI), y se encuentran aislados en el norte de Irak con necesidad urgente de agua, comida, refugio y medicinas.

Earnest rehusó responder directamente a las preguntas de los periodistas sobre esta posibilidad, pero aseguró que el presidente estadounidense, Barack Obama, “no ha descartado opción alguna”, al tiempo que recordó que hay establecidos “un par de centros de operaciones conjuntas” en Bagdad e Irbil.

“No hay soluciones militares estadounidenses a los problemas de Irak y nosotros no podemos resolver sus problemas por ellos”, sostuvo el portavoz presidencial estadounidense.

Earnest aseguró, no obstante, que Obama ha dejado claro cuánto preocupa “esta persecución de minorías religiosas y étnicas”, y aseguró que “ha habido casos en que este tipo de matanzas y ‘limpiezas étnicas’ han tenido efectos desestabilizadores”.

“Es algo que estamos observando con mucho cuidado”, agregó.

Los mencionados 200.000 desplazados que están en el monte Sinyar, que se dirigen al Kurdistán, se sumarán a los más de 300.000 desplazados y 230.000 refugiados sirios que ya se encuentran allí, lo que hace de esta situación un “desastre de proporciones inmensas”, según informaciones procedentes de Irak.