Llegan los restos de general asesinado en Afganistán

El secretario de Estado John Kerry viajó a ese país
Llegan los restos de general asesinado en Afganistán
El féretro fu recibido con honores.
Foto: EFE

Washington — En un féretro metálico llegaron los restos mortales del general Harold J. Green, asesinado el martes a quemarropa durante un tiroteo en una base militar de Afganistán.

El cuerpo de Greene llegó a la base de la Fuerza Aérea de Dover, en Delaware, a bordo de un avión militar de carga, y fue recibido con honores por un pelotón de soldados que lo bajaron del aparato y lo depositaron en un vehículo funerario.

En la comitiva que recibió los restos estaban algunos de sus familiares, incluida su viuda, la coronel retirada Susan Myersa; su hija, Amelia Greene, y su hijo, el primer teniente Matthew Greene.

El general es el militar de mayor rango caído en la llamada guerra contra el terrorismo, lanzada a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Greene, de 55 años, ingeniero y natural de Nueva York, murió por los disparos de fusil hechos por un soldado afgano, identificado como Mohamed Rafiqulah (27) durante una “visita rutinaria” de un grupo de mandos de la OTAN a la Academia de Oficiales del Ejército Nacional Afgano, administrada por el Reino Unido y situada en la Universidad Marshal Fahim de Kabul.

En el ataque resultaron heridas catorce personas, entre ellas, ocho miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que participan en la misión internacional en Afganistán, así como un general alemán y varios militares afganos de distinta graduación.

En tanto, el Secretario de Estado, John Kerry, arribó hoy a Afganistán en una sorpresiva visita con el propósito de impulsar una pronta resolución sobre la disputa electoral que ha impedido declarar a un ganador de las elecciones presidenciales.

La inesperada presencia de Kerry en Kabul reflejó la urgencia que tiene el gobierno de Barack Obama para asegurar cuanto antes la firma del Acuerdo Bilateral de Seguridad (BSF) con el nuevo gobierno afgano.

Aunque Estados Unidos retirará la mayoría de sus tropas de combate de Afganistán para fines de este año, dejará una pequeña fuerza residual para entrenar a las fuerzas armadas afganas.

Su presencia empero estará determinada por la firma entre ambos gobiernos de este acuerdo, donde se establecerán las condiciones y protecciones que las tropas estadunidenses tendrán mientras dure su presencia en esa nación.

El actual presidente afgano Hamid Karzai, cuya relación con Washington se ha complicado en años recientes, ha dejado en claro que no firmará este acuerdo, similar al que Estados Unidos logró con Irak tras la salida de sus tropas de combate.