‘Me fastidia su presencia’

Sobre todo si tienes hijos, es importante que tengas una buena relación con tu expareja, pero ¿cómo?
‘Me fastidia su presencia’
Si tu esposo o compañero mantiene una relación de amistad con su expareja, tienes que aprender a separar las emociones.
Foto: Shutterstock

Tener que hablar con su ex enerva a María. “No lo odio, pero me hierve la sangre por dentro con tan solo escuchar su voz. Me fastidia su presencia. ¡Pero ni modo! Hago de tripas corazón cada vez que tengo que hablar con él sobre nuestros hijos“, dice esta madre mexicana, residente de Los Ángeles, quien por más de dos décadas estuvo casada y prefiere no revelar su apellido.

A la psicóloga Anabel Castrezana, psicoterapeuta en las oficinas médicas de Kaiser Permanente en Santa Ana, no le extraña para nada el sentimiento que tiene María hacia su ex. Ella ha tenido que tratar muchos casos como éste en su consultorio.

Y es que el quedar de amigos o no con la expareja es una situción subjetiva.

“Todo depende de la manera como tu relación terminó”, denota Castrezana. “Si la ruptura se dio por alguna infidelidad o por razones traumáticas, como abuso verbal o físico por ejemplo, es muy difícil mantener una relación de amistad con el exesposo o la exesposa”.

Pero, “si la ruptura se da por acuerdo mutuo, o si hubo una amistad antes de que los individuos fueran pareja, siempre y cuando no se haya producido un deterioro grave en la relación, es más fácil llegar a recuperar una relación de amistad”.

Lo cierto es que cuando hay hijos de por medio, es fundamental mantener una relación cordial y constante entre los ex.

“A los hijos hay que ofrecerles la mayor estabilidad familiar posible”, dice la experta en comportamiento humano. “Hay que recordar que el bienestar emocional, académico y físico de los niños puede ser afectado”.

¿Es posible mantener una amistad con tu ex cuando ya hay una pareja nueva? Es una de las preguntas que con frecuencia se hacen los exesposos, cuando conforman un nuevo hogar.

Todo depende del tipo de amistad que se tenga con la expareja y si la nueva pareja está de acuerdo con esa amistad”, responde la psicoterapeuta.

“Ser amigo de tu ex significa formar parte de su vida, frecuentarse, saber qué hace, escucharle, ayudarle. En fin, tratarle como un amigo más. Aceptar ésto es difícil para muchas personas y puede resultar en celos o discusiones constantes, llegando a dañar e incluso acabar con la nueva relación”, agrega.

Otro riesgo que se corre al mantener una relación con un ex, es que en algunas personas “resulta difícil comenzar una relación nueva, a pesar de que la expareja ya lo ha hecho”.

Al concluir —bien o mal— un relación de matrimonio o unión libre, muchos ex siguen o no la amistad con sus exparientes ya que, como asegura Castrezana, todo depende del tipo de relación que se haya tenido con ellos, si hay hijos de por medio y si el exesposo o la exesposa tiene o no una nueva pareja.

“Si [los exparientes] eran particularmente cercanos y formaban parte del círculo de amistades, se puede continuar la relación siempre y cuando estén de acuerdo en dejar a la ex fuera de todo”, señala la experta.

Este tipo de amistad, dice la entrevistada, resulta saludable siempre y cuando los exparientes no hagan sentir incómoda a la nueva pareja cuando entran en situaciones comparativas, o cuando mencionan el nombre de la ex”.

Lo que si es fundamental, resalta la psicoterapeuta, es continuar la amistad cuando hay niños ya que, “al fin de cuentas los exparientes son los abuelos, tíos y primos de los hijos”