Tiraderos ilegales por doquier

La gente afea sus barrios y crea problemas de salud en toda la ciudad al arrojar los desperdicios a la vía pública
Tiraderos ilegales por doquier
Un tiradero de llantas y otros deshechos en la esquina de las calles Velazco y 5th.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Por las calles Velazco y quinta, en un área semiindustrial de Boyle Heights, montañas de neumáticos inservibles y desperdicios pesados han sido abandonadas en las aceras como si fuera un basurero.

Este tipo de gigantescos tiraderos ilegales de llantas, sillones, colchones, utensilios domésticos, aparatos electrónicos y hasta tazas de baño por decenas, no son exclusivos de un barrio sino que están por todas partes de la ciudad.

“Los tenemos en el centro, Sur, noreste, este, Boyle Heights, Highland Park y en el este del valle de San Fernando en banquetas, calles y callejones”, dijo Leo Martinez, gerente divisional del Buró de Limpieza de la Ciudad.

Es todo un desafío para las autoridades averiguar si fueron vecinos o gente de otros barrios quienes vinieron aquí a tirar lo que ya no les sirve, afeando el área y creando problemas de salud.

A juicio de Leo Martínez, la mayor parte de los que tiran objetos voluminosos en calles, aceras y callejones son los mismos vecinos que no tienen conciencia de que arruinan su propio entorno.

Se trata de residentes que desconocen que con una simple llamada telefónica, se pueden deshacer de ese mueble pesado que les estorba en sus casas. Solo tienen que llamar al 1-800-773-2489 o al 3-1-1 y sin ningún costo para la gente, pasan a recoger lo que ya no sirve. “Tenemos que educar más a los vecinos para que conozcan este programa”, señaló Leo Martínez.

Carlos Montes, presidente del concejo vecinal de Boyle Heights dijo que no está de acuerdo en que quienes hacen los tiraderos ilegales son los propios vecinos. “Yo he visto como vienen de otros barrios. A veces es gente que se cambia de casa, y tiran sus cosas en los tiraderos que ya no quieren; o los administradores de edificios que van y arrojan a la calle los muebles u artículos pesados, que sus inquilinos les dejaron”, comentó.

Montes señaló que el sistema de llamado a la Ciudad para que vayan a recoger las cosas es muy burocrático. “Lo tienen a uno esperando en el teléfono, espérate, espérate. La gente se desespera y cuelga. Al sistema de recolección de basura le falta, no es adecuadoY en parte se entiende, vivimos en una ciudad muy grande”, anotó.

Los concejales aprobaron una moción que destina en el presupuesto 2014-15, cinco millones de dólares para recoger desperdicios pesados de las calles. El año pasado, la Ciudad recolectó 19,043 toneladas.

Quienes tiran objetos pesados en las calles pueden ser sujetos a castigos pero es muy difícil detectar y castigar a quienes ya se les hizo costumbre esa práctica, dijo la fiscal de barrio en Boyle Heights, Cynthia González.

“Estamos viendo con la policía cómo podemos descubrir a quienes han convertido esta área, en un tiradero. Si arrestamos a los responsables, mandaremos un mensaje a otras comunidades, de que se castiga a quienes arrojen sus desperdicios en la vía pública”, expuso.

Alrededor de la web