Inmigración infantil… los que no llegan

¿Qué les ocurrió a los más de sesenta mil jóvenes y niños que desaparecieron en el último año dentro del vasto territorio mexicano?

Inmigración infantil… los que no llegan
Estafadores llaman a familias de niños migrantes cuando estos aun están bajo custodia de las autoridades.
Foto: Getty Images

Se ha escrito infinidad de notas periodísticas sobre los niños que han cruzado la frontera en los últimos meses. Según el registro americano han superado los sesenta mil en el último año, cinco mil por mes y es lamentable que esto ocurra, porque son jóvenes y niños indefensos que huyen de la inseguridad que reina en los países centroamericanos, en su mayoría de El Salvador, Guatemala y Honduras. Estos jóvenes y niños debieron recorren todo el territorio mexicano en busca de ese sueño americano, esa idea de un nuevo futuro que los empuja a afrontar cualquier circunstancia, cualquier desafío para llegar a cruzar la anhelada frontera de los Estados Unidos de Norte América.

Hoy el debate de los medios de comunicación se centra en qué hacer con estos jóvenes y niños que se encuentran en albergues dentro del territorio americano, que necesitan una contención legal a su estatus inmigratorio. Los registros de Estados Unidos indican que desde el 1 de agosto del 2013 hasta el 31 de julio del 2014, han sido detenidos 16.957 niños salvadoreños, 20.038 guatemaltecos y 23.186 hondureños, y para UNICEF es fundamental asegurar que estos jóvenes y niños reciban un trato digno por parte de las autoridades y les garanticen sus derechos.

Pero ni UNICEF ni las asociación de protección al menores quieren ver una realidad más atroz que se oculta tras este hecho, (que por sí mismo es catastrófico), hay una realidad que los medios informativos ocultan por miedo o por ignorancia, una realidad que deja librada al azar a una cantidad mayor de niños y jóvenes…

Los que no llegan…

Los sesenta mil niños y jóvenes que cruzaron la frontera americana en los últimos doce meses, están hacinados en albergues “casi” carcelarios, a la espera de la decisión de la administración Obama, son solo una parte de los que salieron de Centroamérica rumbo al sueño americano, se estima que por cada uno que cruzó la frontera hay al menos uno o más que no llegó, es decir que otros sesenta mil niños y jóvenes que salieron de sus hogares NUNCA terminaron de cruzar el territorio mexicano…

Entonces ¿Dónde están los que no llegaron?…

¿Qué les ocurrió a los más de sesenta mil jóvenes y niños que desaparecieron en el último año dentro del vasto territorio mexicano?…

Lo que nadie dice es que los niños y jóvenes migrantes, al ingresar al territorio mexicano son vulnerables a la explotación, a la trata sexual, a ser víctimas de la delincuencia, sufriendo graves violaciones a su integridad física, porque en su mayoría son absorbidos por redes del crimen organizado, sometidos a explotación sexual, esclavizados laboralmente, y asesinados para ser vendidos “en partes” a los traficantes de órganos, de esta forma muchos niños y jóvenes migrantes pierden la vida en el intento de llegar al “paraíso” de los Estados Unidos de Norte América.

Los peligros van en aumento a medida que los niños y jóvenes migrantes se internan en el territorio mexicano, vamos a detallar solo cuatro que son la “muestra” de las profundidades de este repugnante infierno…

-La Policía Federal, es el primer obstáculo que advierten las diferentes organizaciones, por ser la institución más denunciada, los migrantes reconocen que los uniformados son quienes más los extorsiona en su camino a Estados Unidos. La Casa del Migrante de Saltillo denunció que en la última mitad del pasado 2013, la Policía Federal acumuló el mayor número de denuncias por extorsión, incluso por delante del cártel de Los Zetas y de las pandillas como La Mara Salvatrucha o el Barrio 18, el 47% de los migrantes denunció que la Policía Federal les exigió todo su dinero y pertenencias para dejarlos continuar.

-Los narcotraficantes son el segundo capítulo de esta travesía, luego de robarles todo los que les queda, esclavizan a los jóvenes más fuertes para que trabajen en las plantaciones ilegales, y a las

jóvenes las prostituyen en los burdeles clandestinos. Para quebrar su resistencia los drogan transformándolos en consumidores o fantasmas humanos.

-La pornografía infantil es el tercer estamento de este viaje al infierno, donde niños y niñas desde pocos meses hasta los nueve o diez años son vendidos a las redes de pederastas que pagan fortunas por ellos, las mismas redes que luego comercian internacionalmente vía internet desde videos hasta “turismo sexual con menores”. Debemos reconocer que el gobierno mexicano aumento la detención de organizaciones acusadas de almacenar, distribuir y transmitir pornografía infantil a través de internet en operaciones desplegadas en nueve estados de México, que comenzaron a partir de 267 solicitudes de investigación remitidas a la fiscalía nacional, investigaciones que no solo se refieren a delitos de pornografía infantil sino también apuntan a tráfico, trata sexual y corrupción de jovenes y la desaparición de niñas y niños.

-El tráfico de órganos, es el cuarto y más profundo de los infiernos, porque si creían que lo han visto todo, aún hay más y peor… la realidad es que el negocio del narcotráfico está disminuyendo, ya que los principales consumidores (USA) están produciendo droga artificial en sus casas, dejando de importar droga mexicana, esto hizo que los carteles comenzaran a “diversificar el negocio”, encontrando un comercio ilegal que deja mucho más dinero que las drogas y del que nadie se atreve a investigar… el tráfico de órganos. Las recientes detenciones de la Policía mexicana demuestran que el tristemente conocido cártel de los Caballeros Templarios se dedicaba, entre otros crímenes al asesinato de niños y el tráfico de sus órganos, esta actividad se comprueba con la reciente detención en el estado de Michoacán de Manuel Plancarte Gaspar, involucrado en el tráfico de órganos, quien es sobrino de Enrique Plancarte Solís, uno de los principales cabecillas del cártel de los Templarios.

Pero hay un problema con los gobernantes estatales y es la negación, ningún Estado de México quiere aceptar que tiene tráfico de órganos dentro de sus fronteras, pueden asumir la prostitución o el narcotráfico, pero no el tráfico de órganos. La realidad es que en Latinoamérica el 30% del total de trasplante de órganos se realiza de manera ilegal, sin pregunta de dónde “salieron” los órganos. Según cifras del 2013 publicadas por Organs Watch -organización que rastrea el tráfico ilícito de órganos- ese año se vendieron de manera ilegal 30.000 riñones en todo el mundo, el 20% “salió” de México. De acuerdo con diversas fuentes, un corazón se cotiza en 120 mil dólares, un riñón ronda los 80 mil dólares, un hígado se consigue por 60 mil dólares y también tiene su cotización los pulmones, globos oculares, arteria coronaria, intestino, etc. El problema es la escases de órganos para trasplante que hay en países como Estados Unidos, que solo puede proveer el 10% de los órganos que esperan los pacientes, y donde mueren 18 personas diariamente aguardando la donación. Como en todo mercado la demanda aumenta el valor del producto, y los familiares del enfermo que espera un trasplante “pagan sin preguntar” para recibir el órgano adecuado.

Hoy el debate de los medios de comunicación se centra en qué hacer con estos jóvenes y niños que cruzaron la frontera, pero es hora que comencemos a mirar esta gigantesca rueda que involucra desde el “coyote’, la Policía, los narcos, los pederastas, los asesinos de niños, incluso los médicos que hacen los trasplantes ilegales, y por supuesto los gobernantes que niegan todo por cobardes o corruptos.