Ejercicios que estimulan y unen

Aprende cómo tonificar tu cuerpo mientras te diviertes con tu bebé

Karianna Frey, de origen cubano, compartiendo una rutina con su hijo Frederick de 20 meses.
Karianna Frey, de origen cubano, compartiendo una rutina con su hijo Frederick de 20 meses.
Foto: Patricia Prieto/La Opinión -

Los bebés entre los 12 a 24 meses de edad tienen mucha energía. Les encanta caminar de un lado para otro, correr, subir y bajar escaleras, arrojar objetos, desocupar cajones, abrir y cerrar puertas, tocar cualquier cosa que encuentran a su paso…

La energía es tal que, al concluir el día, los padres están exhaustos.

“Una necesita tener también mucha energía”, dice Karianna Frey, residente de Pasadena y de origen cubano, mientras su pequeño Frederick de 20 meses la hala de la mano hacia una plataforma inclinada, donde se podía resbalar. “Por eso me inscribí en My Gym para hacer ejercicio con él y mantenerme en forma”.

César Gonzales llegó al gimnasio infantil para que su bebé, Daniel Xavier de 16 meses, no tenga sobrepeso, sea más amigable y juegue con otros niños.

“Él ha tenido un cambio muy positivo desde que estamos haciendo los dos ejercicios. Está más despierto y atento. Se pone muy feliz cuando se da cuenta que estamos entrando aquí”, dice el también residente de Pasadena, de origen mexicano y guatemalteco.

Estos dos padres describieron algunos de los beneficios que ofrece una rutina de ejercicio diaria, estructurada, entre los padres y sus hijos infantes.

“El hacer ejercicio con su bebé —ya sea en un gimnasio o el hogar— ayuda a las madres a recuperar pronto su peso normal y confiabilidad en su imagen personal”, dice la entrenadora Nicole “Nikki” Glor, creadora de NikkiFitness y de un plan de ejercicios para lo padres e infantes.

Y lo mejor, agrega la vocera de la campaña nacional Huggies Little Movers —diseñada para ayudar a las madres y padres con niños en edades de los 12 a los 24 meses a estar más activos y desarrollar una conexión mucho más estrecha con sus pequeños—, es que las madres o los padres no tienen que esperar a que sus hijos se queden dormidos para hacer ejercicio, sino que pueden tonificar su cuerpo cuando ellos están despiertos.

“Son ejercicios fabulosos que los ponen a sudar sin costo alguno, ya que los padres usan el peso del pequeño”, apunta Nikki.

El ejercicio guiado es también beneficioso para los menores. Ellos, al tratar de imitar los movimientos de sus padres, aprenden las pautas de la atención y del seguimiento de órdenes, a la vez que se divierten y fortalecen su agilidad física.

Nikki dice que para que la rutina de ejercicio con los bebés y los padres sea segura, hay que tener en cuenta la edad del menor así como su estructura física.

“Antes de los cuatro meses, el ejercicio debe ser sólo con movimientos suaves de meceo, de forma que la cabeza del bebé esté en una posición segura”, explica la instructora. “Entre los 4 y 6 meses, se puede usar al bebé como una pesa y, cuando ya camina, hay que aprovechar su peso para hacer ejercicios para brazos, piernas y torso”