Tensa calma en Missouri

Autoridades relacionan joven afroamericano muerto con un robo a mano armada
Tensa calma en Missouri
El capitán Ron Johnson de la policía de Missouri, escucha las protestas de los manifestantes sobre la muerte del joven Michael.
Foto: EFE

A pesar de que en las calles de Ferguson, Missouri, las protestas contra la brutalidad policial amainaron, la tensión suscitada por la muerte de un joven afroamericano a manos de un policía blanco en esa localidad de 21 mil habitantes, seguía expandiéndose por todo el país.

Las protestas, junto con actos de vandalismo, surgieron después del asesinato a tiros de Michael Brown, de 18 años, el 9 de agosto. Ayer, cientos de personas continuaban manifestándose en reclamo de información y una investigación del incidente.

La Policía de Ferguson accedió finalmente a las demandas de la familia y publicó el nombre del agente responsable. Sin embargo, simultáneamente dio a conocer documentos en los que calificaba a Brown del “principal sospechoso” en el asalto de una tienda local.

Esto fue calificado como un intento por desprestigiar al joven _ un “asesinato de carácter”, dijo Benjamin Crump, abogado de la familia Brown —y justificar la moral del incidente en el que perdió la vida. También objetaron que esa información fuera publicada al mismo tiempo que el nombre del agente implicado.

Pero Thomas Jackson, jefe de la policía local, dijo que Brown fue detenido en el incidente que le costó la vida solamente porque “estaba caminando en medio de la calle y bloqueando el tránsito” automotor.

Y el capitán Ron Johnson, jefe de la Patrulla de Caminos de Missouri, enfatizó que se trataba de dos temas separados y sin correlación.

Una semana después del fatal incidente, no se ha dado a conocer el informe policial.

El agente que mató a Brown es Darren Wilson, de 28 años que trabaja en el departamento policial desde hace seis años.

Los allegados al joven advirtieron que la tardanza en publicar el nombre del oficial de policía que mató a Brown y luego “la supuesta información” sobre el posible robo son ejemplos del porqué los ciudadanos no confían en las agencias locales de orden público.

“Nada debería impedir llegar a entender cómo y por qué Michael Brown fue muerto (…) hay muchos pasos entre este punto y el que se haga justicia”, señaló el gobernador Jay Nixon.

“Nuestro objetivo es asegurar la conservación de la paz, mientras las investigaciones paralelas se terminan, y que se haga justicia”, remarcó el mandatario estatal.

La policía de Ferguson señaló que Wilson tuvo que ser atendido en un hospital por las heridas en la cara que supuestamente le hizo el joven afroestadunidense, quien habría participado en “un fuerte asalto armado”, según imágenes difundidas por la policía.

Sin embargo, un video de la tienda muestra que el asaltante —haya o no sido Brown — no portaba armas durante el robo de cigarros por valor de 48.99 dólares.

Asimismo, el uso de equipo militar contra la multitud por parte de la policía local, incluyendo gases lacrimógenos y balas de salva, fue criticado por el procurador de la Nación, Eric Holder.

La víspera, Obama se comunicó con el gobernador Nixon para expresarle su preocupación por el “violento viraje” de la situación.

“La familia de Michael Brown está más que indignada por la manera tortuosa en la que el jefe de la policía ha optado por difundir por partes la información (sobre el caso) con la intención de desvirtuar el carácter de su hijo, después del asesinato tan brutal de su persona a plena luz del día”, señaló la familia en un comunicado.