Kershaw va por más

El tercer Cy Young está al alcance del as de Dodgers

Clayton Kershaw buscará hoy ante Milwaukee su decimoquinto triunfo de la temporada.
Clayton Kershaw buscará hoy ante Milwaukee su decimoquinto triunfo de la temporada.
Foto: EFE

A menos que sufra un derrumbe inesperado que luce casi imposible, Clayton Kershaw se encamina hacia su tercer premio Cy Young de la Liga Nacional en los últimos cuatro años.

El astro zurdo de los Dodgers disfruta otra vez de una temporada de ensueño y como nos tiene acostumbrados, en permanente conflicto con la derrota.

Con 14 triunfos y sólo dos reveses, Kershaw sube hoy a la lomita del Dodger Stadium con efectividad de 1.78, la mejor de las Grandes Ligas y con una cadena de acero de 11 triunfos seguidos.

El primer juego de la serie de tres entre líderes divisionales, puede ser un platillo exquisito para los fanáticos que disfrutan un pitcheo de alta calidad, toda vez que los Cerveceros de Milwaukee, líderes de la División Central, abran con su as, el derecho mexicano Yovani Gallardo, quien tiene una marca discreta de 7-6, pero su efectividad con corredores en posición de anotar es microscópica: 1.23.

Kershaw se hace cargo del montículo esta noche como el hombre que se ha establecido como el más prolífico de los serpentineros de las Ligas Mayores.

De seguir así, CK no encontrará mucha resistencia a la hora de los sufragios para premiar la excelencia en el pitcheo.

Los tiempos futuros embalsamarán los asombrosos promedios de efectividad de este excepcional zurdo texano de 26 años, hoy por hoy el as de espadas del piloto Don Mattingly.

En tres temporadas, consecutivas, el nombre de Kershaw resalta en la punta de la columna de efectividad en el beisbol más exigente del planeta: 2.28 en 2011, 2.53 en 2012 y 1.83 el año pasado.

En ese período, el lanzador que hace de cada apertura todo un acontecimiento y que constituye un desafío personal, ha acumulado 51 triunfos.

“Cada vez que cruzo la línea de cal rumbo al montículo mi mente solamente piensa en el triunfo, en nada más”, ha reiterado Kershaw.

Y los antecedentes le dan la razón a Kershaw. No ha perdido desde que cayó el 5 de mayo frente a los Diamondbacks, en Arizona y el 28 de ese mismo mes ante los Rojos, en Cincinnati.

En su más reciente apertura el domingo pasado en Milwaukee, Kershaw demostró una vez más que es uno de los lanzadores a los que les cuesta rendirse.

Luchó por ocho entradas para apuntarse su 14ª. victoria y la 11ma. en forma consecutiva.

“No fue fácil. Ninguna apertura es fácil. Lo importante es poder salir de los atolladeros”, dijo Kershaw luego del en el que redujo su efectividad a 1.16 en esa racha exitosa, una solamente lograda por Orel Hershiser en 1985.

Cuando Kershaw obtuvo el premio Cy Young en 2011, cerró la temporada con récord de 21-5 (el mejor de su carrera), efectividad de 2.28 y con 248 ponches, cifras que le valieron para ganar la Triple Corona.

En la contienda siguiente (2012) quedó en segundo lugar en las votaciones para ese reconocimiento con 96 votos a favor, sólo superado por R.A. Dickey, de los Mets, que tuvo balance de ganados y perdidos de 20-6.

Su elección para ganar el Cy Young del año pasado no tuvo complicaciones. En un alarde de su grandeza, Kershaw culminó otra excepcional temporada con récord de 16-9, efectividad de 1.83, más 232 ponches.

Hasta hoy Kershaw salta como el más sólido candidato para llevar a sus urnas un tercer galardón constituido para el más sobresaliente de los lanzadores cada año en la Gran Carpa. De alcanzarlo se uniría a su maestro Sandy Koufax laureado tres veces: 1963, 1965 y 1966