Dan crédito para comprar edificios y evitar desalojos en San Francisco

Un programa del alcalde Ed Lee otorgará préstamos a organizaciones no lucrativas para comprar y renovar edificios en riesgo de desalojo

El alcalde de San Francisco, Ed Lee, al anunciar el programa 'Small Sites'.
El alcalde de San Francisco, Ed Lee, al anunciar el programa 'Small Sites'.
Foto: Cortesía Alcaldía de San Francisco

SAN FRANCISCO – Sin mucha pompa, el alcalde Edwin Lee anunció en días pasados la creación de un fondo piloto de préstamos hipotecarios para comprar y/o reparar edificios de departamentos habitados por familias de ingresos bajos y moderados, que son susceptibles a los desalojos y a las depredadoras alzas de los arriendos.

Aunque algunos líderes y expertos se mostraron cautelosos, la medida fue recibida como un avance y una muestra del compromiso del Alcalde para tratar de solucionar la crisis habitacional que está desplazando comunidades y creando una crisis en la propia identidad San Francisco.

El programa se llama ‘Pequeños Sitios’ (‘Small Sites’). En un comunicado de prensa y reconociendo la situación habitacional y de desalojos masivos como una “crisis”, Lee dijo que era necesario “estabilizar nuestros vecindarios vulnerables a los desplazamientos y ampliar los sistemas de protección social para los habitantes de San Francisco que se encuentran en riesgo de desalojo y desplazamiento”. Lee ha dicho que la protección de inquilinos es lo más importante dentro de su plan habitacional.

Pero el problema es grande. La crisis inmobiliaria se ha visto acentuada por la poca construcción de viviendas y la segunda llegada de los llamados ‘dotcomers’ (.com), empleados de las corporaciones de la industria digital que han subido la demanda de vivienda. Ante ello, el precio promedio de una casa en la ciudad ya sobrepaso el millón de dólares.

Erróneamente el programa fue catalogado por los medios de comunicación como el “primero” en el país, pero iniciativas similares se realizaron en Nueva York en los años 80, cuando inquilinos tomaban edificios abandonados por sus dueños y formaban cooperativas para repararlos con préstamos especiales de la municipalidad.

En San Francisco, el plan de Lee es “un avance en la lenta respuesta de San Francisco a la crisis de la vivienda. Es importante aumentar la cantidad de viviendas que existe fuera de los extremos del mercado, fundamentalmente la construcción de una sección del inventario habitacional que sólo puede ser utilizada para albergar a las personas de la clase trabajadora”, dijo James Tracy, del Fideicomiso de Tierras de la Comunidad de San Francisco (SFCLT por sus siglas en inglés).

SFCLT es una organización que defiende los derechos de los inquilinos creando viviendas asequibles, permanentes y controladas por los mismos residentes a través de la propiedad comunitaria de la tierra.

Tracy, autor del libro ‘Reportajes contra el desplazamiento: Notas desde el frente en la guerra por la vivienda en San Francisco’, se mostró optimista: “Organizaciones como SFCLT y otras han estado abogando por este tipo de soluciones por más de una década, y es alentador ver que la ciudad esté abierta a nuevas ideas como esta. Este programa debe ser bienvenido, protegido y ampliado”, dijo Tracy.

Tim Colen, director ejecutivo del San Francisco Housing Action Coalition (Coalición de Acción para la Vivienda en San Francisco, o SFHAC) reconoció la iniciativa de la municipalidad pero se mostró cauteloso. “Pensamos que el programa de préstamos es una gran idea. Es una manera sensata para ayudar a mantener a la gente en una vivienda que puedan pagar. Pero esto no debería exagerarse como una panacea. No hay soluciones mágicas para nuestra crisis de viviendas asequibles”.

El SFHAC ayuda en la compra de pequeños edificios habitacionales y crea cooperativas de inquilinos para compartir la propiedad del edificio. “Para resolver este problema se va a requerir un montón de innovación y pensamiento creativo”, dijo Colen.

La Oficina de Vivienda y Desarrollo Comunitario de la Alcaldía emitió un aviso de disponibilidad de fondos para la adquisición y financiación de rehabilitación. Las propiedades deben estar ubicadas en la ciudad y ser 100% residenciales de alquiler, dándose prioridad a los edificios en riesgo inmediato de desalojo bajo la Ley Ellis.

El programa comenzará con un fondo de $3 millones. Organizaciones sin fines de lucro podrán postular a los préstamos para comprar edificios de no más de 25 departamentos y no menos de cinco y mantener a los inquilinos que vivan allí.