La falta de agua seca los trabajos

La sequía que vive California está dejando sin empleos a los trabajadores del campo
La falta de agua seca los trabajos
SEquia. Eduardo Stanley/Especial para La Opinión
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VALLE CENTRAL.— En el Valle Central, el verano es la época de las cosechas agrícolas y es cuando la demanda de mano de obra aumenta dramáticamente y los jornaleros trabajan hasta los siete días de la semana.

Pero actualmente la situación es diferente.

“Está despacio”, dice Porfirio Hernández, un trabajador oaxaqueño residente de Madera, que gracias a su experiencia llegó a ser jefe de cuadrilla, compuesta de 20-25 jornaleros. “Pero ahora me están pidiendo no más de 15-16 trabajadores”.

Hernández prefiere no especular sobre las causas de esta situación. “No sé a qué se debe, pero el trabajo disminuyó un 20 ó 30 por ciento”.

Para los analistas de la Universidad de California, Davis, la causa es clara: la sequía, que está afectando seriamente a la industria agrícola, según detallan en el estudio “Economic Analysis of the 2014 Drought for California Agriculture“, dado a conocer el pasado 15 de julio.

Los agricultores de la zona recibirán este año 6.6 millones menos de acres/pies de agua de riego, obligándolos a recurrir al agua subterránea, pero no podrán igualar esa cantidad.

El estudio asegura que, a consecuencia de la menor cantidad de agua disponible se perderán cosechas por $810 millones, sumado a los $454 millones de costo por bombeo de agua subterránea. Y por si fuera poco, afirma que se perderán 17 mil empleos agrícolas en el estado.

Curiosamente, no hay cifras concretas sobre el número de jornaleros agrícolas en California. Algunos expertos estiman que esa cifra rondaría los 800 mil, de los cuales la mitad laboran en el Valle Central.

“Este es el tercer año de la sequía y va a ser muy duro para los agricultores”, dijo a La Opinión Ryan Jacobsen, Director Ejecutivo del Fresno County Farm Bureau. “Por primera vez desde fines de la década de 1940, Fresno ha perdido el estatus de primer condado productor de bienes agrícolas en el país. Tulare, tradicionalmente detrás de Fresno, es ahora el número uno”.

Jacobsen, quien además es agricultor, reafirma el concepto de que menos agua afecta la producción agrícola.

Es conmovedor ver decenas de campos agrícolas con árboles secos o arrancados. “Treinta o cuarenta años de inversión se están secando”, comentó Jacobsen.

En 2013, el condado de Fresno perdió el 2.2 por ciento de su producción agrícola, que llegó a totalizar $6.4 mil millones de dólares, según información emitida por el Comisionado de Agricultura del Condado de Fresno a mediados del mes de julio.

En 2012 ya había reducido su producción en un 3%.

Y todo indica que en 2015 esta tendencia se mantendrá.

De acuerdo a los analistas, las consecuencias de estos problemas en la agricultura se reflejarán en la economía en su conjunto. Por ejemplo, en el aumento del precio de varios productos.

El gobierno del estado está discutiendo la aprobación del llamado “Water Bond” (Bonos para el Agua), que sería incluido en las boletas electorales en noviembre de este año como una proposición.

De ser aprobada esta iniciativa, significa que el estado invertiría más de $7 billones en renovar la vieja infraestructura del estado en materia de conservación de agua, medida que ayudará a la industria agrícola y a mantener empleos, pero no podrá resolver la situación de la sequía.

“La iniciativa será de mucha ayuda”, comentó Jacobsen. “Pero también tenemos que lograr el apoyo federal para lograr un mayor flujo de agua del Delta”.

El directivo se refiere a las restricciones que no permiten enviar más agua al sur del Valle central desde el Delta Sacramento-San Joaquín.

Mientras tanto, miles de campesinos en el Valle Central no saben si tendrán trabajo —o cuántas horas— la semana próxima.