Peor que a prisionero de guerra: Salen detalles de tortura a Gabriel Fernández

Le rociaron gas pimienta y fue obligado a comer excremento y vómito en los meses previos a la golpiza brutal que le quitó la vida
Peor que a prisionero de guerra: Salen detalles de tortura a Gabriel Fernández
Gabriel fue hallado por paramédicos desnudo en su habitación, con el cráneo y tres costillas fracturadas, y balines incrustados en su pulmón y testículos.
Foto: Archivo / Captura de NBC

Los meses previos a su muerte, el niño Gabriel Fernández fue víctima de negligencia y abuso tan terrible que fue descrito por Jonathan Hatami, fiscal de distrito adjunto del Condado de Los Ángeles, como más severo que el que reciben muchos prisioneros de guerra.

En documentos y testimonios presentados en corte este lunes se detalló el maltrato que tuvo que soportar Gabriel, de ocho años de edad, de su madre Pearl Fernández y su pareja Isauro Aguirre. El menor de edad falleció el 22 de mayo de 2013, luego de presuntamente ser golpeado por su madre y Aguirre por no querer recoger sus juguetes del piso. Según declaraciones de su hermano Ezequiel, de 13 años, Gabriel fue arrastrado a una habitación, desde donde se escucharon gritos y golpes. Poco después, todo quedó en silencio repentinamente.

“Todo quedo en silencio y mi mamá salió asustada y me dijo que inventara una historia porque iba a llamar a los paramédicos, y me dijo que dijera que Gabriel y yo estábamos jugando en la habitación y que él se golpeó la cabeza contra el gabinete”, dijo el hermano de Gabriel, de acuerdo a testimonio de corte.

Los paramédicos llegaron a la residencia en Palmdale después de que Fernández llamó al 911 reportando que su hijo se había golpeado la cabeza contra un mueble y no estaba respirando, informó LA Times. Al entrar al inmueble, hallaron a Gabriel desnudo en su habitación, con el cráneo y tres costillas fracturadas, y balines incrustados en su pulmón y testículos.

“Fue como si cada pulgada en este niño fue abusada”, dijo James Cermak, paramédico del Departamento de Bomberos de L.A., en su testimonio en corte.

Entre los ejemplos de maltrato que se mencionan en los documentos de corte, resaltan:

– Fernández y su novio encerraron a Gabriel en un gabinete y le taparon la boca con calcetines y una bandana. Cuando hacía sus necesidades fisiológicas adentro, lo obligaban a limpiarlo.

Gabriel fue obligado a comer su propio vómito y comida descompuesta.

Fernández golpeó a Gabriel en la boca con un palo y le tumbó varios dientes.

Rociaron gas pimienta en el rostro de Gabriel.

– Como castigo, Gabriel fue obligado a comer excrementos de los gatos que tenían en la propiedad.

Aguirre ahorcó y empujó a Gabriel.

– Fernández y Aguirre llamaban a Gabriel ‘gay’ cuando era sorprendido jugando con muñecas, además de obligarlo a vestir ropa de niña cuando iba a la escuela.

Gabriel fue golpeado con la hebilla del cinturón, con un gancho de metal para colgar ropa, con un bate de béisbol y con un palo de madera.

Tanto Fernández como Aguirre se han declarado no culpables a los cargos de asesinato y tortura que se les imputa. Como resultado de la muerte de Gabriel, se ha despedido a dos trabajadores sociales y dos supervisores del Departamento de Servicios para Niños y Familias.

No obstante, eso no es suficiente para familiares de Gabriel, quienes exigen que los responsables cumplan tiempo tras las rejas por lo ocurrido.

A pesar de que el abuso sufrido por Gabriel fue reportado múltiples veces, ni agencias de cuidado infantil ni el Departamento del Sheriff vieron suficientes pruebas como para sacar al menor de ese hogar. El caso generó pedidos para reformar el sistema de cuidado infantil y la manera cómo se responde a reportes de maltrato.