¿Tiene sentido el Ice Bucket Challenge?

Mientras unos se divierten, otros lo consideran estúpido, pero ¿es realmente útil?
¿Tiene sentido el Ice Bucket Challenge?
Foto: imgflic.com

Si has estado en Facebook, Twitter o en general cualquier rincón de la Internet durante la última semana, sin duda has visto el ice bucket challenge, o el trend de gente posteando videos y fotos echándose baldes de agua helada encima. La dinámica es bastante sencilla: si alguien te nomina tienes dos opciones: donar $100 a la ALS dentro de las 24 horas de tu nominación, o bañarte en agua helada. ¿Sencillo? Sin duda. ¿Divertido? Por lo menos para quienes vemos los videos. ¿Efectivo o acertado? Eso está aún en discusión.

¿A quién se le ocurrió la idea del ice bucket challenge? Dah, a ASL. Pues resulta que no, según reporta The Wall Street Journal, el baño con hielo comenzó entre los golfistas profesionales como una manera de recoger fondos para ayudar a obras de caridad de mascotas. Parece ser que esa causa no fue tan popular como lo ha logrado ser ahora la Amyotrophic Lateral Sclerosis (ALS) conocida comúnmente como Lou Gehrig, en honor al beisbolista de los New York Yankees que falleció de esta enfermedad en 1941.

El #IceBucketChallenge, que comenzó (como todo en la vida) con míseros 100 tweets el 15 de julio, ha tenido más de 118,000 menciones sólo en Twitter en el último mes. Famosos como Jennifer López, Justin Timberlake, Oprah Winfrey, Chris Pratt, Selena Gomez, Falcao y hasta el multimillonario Bill Gates se han unido al trend y han publicado sus videos “helados”, de la mano con sus donaciones a la ASL.

¿Y su efectividad? Gracias a los aportes de las celebrities y demás personas que han optado por donar a la causa (con o sin video del baño de agua con hielo) la asociación ALS ha reunido históricos $156 millones. Sin embargo los miles de personas que han tomado el trend como “algo cool” no están aportando económicamente. Seguro, todos tenemos derecho a seguir una campaña viral y divertirnos en el proceso, pero no de desperdiciar preciada agua potable haciéndolo.

De acuerdo con los cálculos de Jason Ruiz, contribuidor del Long Beach Post si cada persona que ha decidido hacer parte del #IceBucketChallenge está usando un balde de 5 galones de agua, se han desperdiciado hasta el momento un aproximado de 6 millones de agua a nombre de la enfermedad Lou Gehrig. De acuerdo con Water.org sólo en América Latina y El Caribe hay 32 millones de personas que actualmente no tienen acceso al agua potable. Incluso en los países desarrollados (incluido Estados Unidos) el número de gente que no tiene agua para beber alcanza los 10 millones.

As far as we are concern, la alternativa más inteligente (y eficaz) fue la adoptada por el actor Charlie Sheen, quien en vez de agua, se echó encima un balde lleno de dinero que planea donar a la causa de ALS. “Ice is going to melt,” dijo Sheen, “but this money is actually going to help people.” Mientras se divertía haciendo su video (cambiar el agua no tiene por qué quitarle el elemento humorístico) Sheen invitó a su exjefe de Two and a Half Men, Chuck Lorre y a su reemplazo, Ashton Kutcher, a hacer sus propias donaciones.