Napa se estremece

Terremoto registra 6.1 grados y ocasiona destrozos en comunidades del norte de California
Napa se estremece
Turistas evacuados de sus cuartos en el hotel Andaz, luego de que este sufriera daños moderados.
Foto: EFE

El terremoto más fuerte de los últimos 25 años sacudió la madrugada de ayer al norte de California, golpeando particularmente al Valle de Napa. Más de un centenar de personas resultaron heridas, edificios históricos quedaron severamente dañados y los bomberos tuvieron que sofocar media docena de incendios.

El sismo fue de 6.1 grados en la escala de Ritcher y ocurrió a las 3:20 a.m. a unos diez kilómetros de la ciudad de Napa, al norte de San Francisco, donde el terremoto se sintió también con gran intensidad.

El gobernador de California, Jerry Brown, declaró el estado de emergencia para la región de Napa. De esta manera podrá fluir rápida ayuda desde Washington para las zonas afectadas.

El terremoto llenó las calles de Napa de ladrillos, cristales rotos y otros escombros y provocó grietas en el pavimento y abombamiento de las calzadas, que algunos jóvenes intrépidos aprovecharon para hacer piruetas en sus monopatines.

Según la última actualización realizada por la ciudad de Napa en su página web, “120 personas están recibiendo o han recibido tratamiento en el hospital Queen of the Valley.”

Además, unas 20.000 personas siguen sin electricidad y se han recibido más de un centenar de llamadas reportando fugas de gas, a las que se suman 60 rupturas en los sistemas de conducción de agua.

Las escuelas permanecerán cerradas mañana en la zona y la Cruz Roja ha habilitado un centro de evacuación para alojar a los que se hayan quedado sin vivienda.

Seis pacientes continuaban ayer en estado crítico en el Queen of the Valley Hospital. Un niño lesionado al colapsar la cimenea de su casa fue trasladado en helióptero a UC Davis Medical Center.

El jefe de Bomberos de Napa, Darren Drake, informó que el sismo causó seis incendios significativos, entre ellos uno en un parque de estacionamiento de casas móviles. Cuatro de ellas quedaron destruidas y dos quedaron averiadas.

“Estaba dormida y me pareció que alguien estaba moviendo la cama, pero me di cuenta enseguida de que era un terremoto. Me pareció muy largo y me asusté un montón”, dijo una empleada de un supermercado en el barrio japonés de San Francisco.

Andrew Mayne, un mago de Los Ángeles que está actuando en San Francisco, saltó de la cama y se puso debajo del marco de la puerta del cuarto de baño en la habitación de su hotel: “Dicen que es el lugar más seguro. Duró muchísimo”, explicó a Mayne, alojado en el hotel Tomo, que se quedó sin la antena de satélite y uno de los ascensores a raíz del temblor.

“Pondremos a cinco equipos a trabajar en turnos de 12 horas para repararlas”, afirmó Jack Laroschelle, director de obras públicas de Napa, quien indicó, también, que los puentes de la zona están “en bastante buena forma.”

Por su parte, el director general de operaciones del Departamento de Bomberos de Napa, John Callanan, señaló que la ciudad ha agotado sus recursos tras haber extinguido seis incendios, transportado a residentes heridos y atendido llamadas sobre cortes eléctricos y fugas de gas.

Fotografías distribuidas en las redes sociales muestran también cientos de botellas rotas en las famosas bodegas de Napa, así como artículos quebrados tras caerse de las estanterías de los supermercados.

“Esto es lo que pasa cuando un terremoto golpea la tierra del vino”, decía en su cuenta de Twitter Jim Roberts tras compartir una fotografía en la que se ven cientos de botellas de vino en el suelo.