Proteger el salario

"Las compañías deberían tener la obligación de respetar las leyes de seguridad laboral y las leyes de salarios justos"

Proteger el salario
"Empezamos a organizar demostraciones afuera del hospital, y los medios de prensa y los oficiales electos se dieron cuenta de nuestra historia, que ESCAB finalmente nos pagó", dijo Helen Avalos.
Foto: EFE

El Presidente Obama recientemente aprobó una orden ejecutiva para asegurar que las compañías con largos historiales de violación de leyes en el lugar de empleo limpien sus acciones antes de recibir contratos del gobierno. La idea que las compañías deberían tener la obligación de respetar las leyes de seguridad laboral y las leyes de salarios justos antes de recibir dinero de los contribuyentes parece obvio, la mayoría de los contratistas ya lo hacen. Pero la orden hará una gran diferencia para los trabajadores como yo, a quienes han empujado al abismo financiero cuando nuestros empleadores no nos pagaron los sueldos que nos debían.

Yo estaba empleada por ESCAB Enterprises, Inc., trabajando como ama de llaves en el centro médico Walter Reed National en Bethesda. Era responsable de la limpieza de las salas de examinación donde los soldados y sus familias vienen a ver a los médicos.

Estaba muy orgullosa del trabajo que hacía. Tenía mucho contacto con los guerreros heridos y me aseguraba que los cuartos estén inmaculados para que los hombres y mujeres que fueron heridos en servicio a nuestro país no fuesen infectados. También limpiaba las salas donde los pacientes van para tratamientos de diálisis.

En el otoño del 2012, la compañía organizó una reunión con mis colegas y yo. Nos informaron que ESCAB había perdido su contrato con el gobierno y que en breve tendríamos un nuevo empleador. Un poco tiempo después de esta reunión, mientras todavía estábamos empleados por ESCAB, dejamos de recibir nuestros sueldos.

Estábamos muy preocupados. Mis colegas y yo vivimos de cheque a cheque. Además, no se pagaba nuestro seguro médico, por lo cual temíamos no poder ver a nuestros doctores.

Para colmo de males, yo soy el sostén para mis tres niños, y no tenía dinero para pagar las cuentas. Navidad estaba por llegar y no podía comprar regalos para mis hijos.

Mis colegas y yo intentamos de obtener respuestas de nuestro empleador, pero ESCAB no dijo nada. Algunos de mis colegas recibieron sueldos, pero los cheques rebotaron.

No fue hasta después de que empezamos a organizar demostraciones afuera del hospital, y los medios de prensa y los oficiales electos se dieron cuenta de nuestra historia, que ESCAB finalmente nos pagó.

No debería ser así. Trabajamos arduamente para asegurarnos que los soldados reciban el mejor servicio; este no es un lugar para compañías que estafan a sus empleados de sus sueldos.

A pesar de no pagarnos, ESCAB ha continuado recibiendo contratos del gobierno. La compañía ha recibido contratos que valen alrededor de $4.5 millones desde el 2013.

Tuve la oportunidad de agradecerle al Presidente Obama personalmente cuando él tomo medidas para cerciorarse que las compañías como ESCAB demuestren que respetaran las leyes del lugar de trabajo antes de poder recibir contratos nuevos. Su acción no solo me ayudará a mí en el futuro —también ayudará a millones de trabajadores tenaces quienes trabajan para compañías que reciben contratos del gobierno.