Ensenada y Rosarito: qué hacer, qué comer y cómo disfrutarlas

Está justo al otro lado de la frontera. Y ofrece todo tipo de actividades para la familia. En Baja California, Rosarito y Ensenada te abren las puertas a la diversión
Ensenada y Rosarito: qué hacer, qué comer y cómo disfrutarlas
La playa en Rosarito tiene multitud de hoteles y resorts.
Foto: Josep Parera / La Opinión

Se cruza la frontera (mucho más rápido que entrarla, por cierto). Y, a tan solo unos minutos al sur de Tijuana, los resorts de Rosarito y sus playas se cruzan en el camino, recibiendo a sus visitantes con sol, música, celebraciones, comida y tradiciones.

Aún hay más: si se sigue hacia el sur, Ensenada muestra también sus encantos.

Y no sólo eso: en medio de ambas localidades, un poco al este, aparece el Valle de Guadalupe, donde durante los últimos años, han abierto sus puertas casas vinícolas que empiezan a despertar la curiosidad de aficionados y especialistas del vino.

En fin, que como el lector puede apreciar, hay mucho qué hacer en esa área de Baja California, rápida de llegar desde su estado hermano en Estados Unidos y bien asequible al bolsillo.

Aquí tienes una guía resumen de lo que hacer durante un fin de semana.

VIERNES: Rosarito

¿Dónde quedarse en Rosarito? Como área turística en período de resurrección, tras la crisis económica de hace unos años, Rosarito cuenta con numerosos hoteles y resorts, como el Riviera o Las Gaviotas. Pero el más popular —y veterano— es el Rosarito Beach Hotel, donde el secreto es rentar uno de los condominios de propiedad, equipados con todo lo necesario para pasar un buen fin de semana. Aunque la alberca no estaba climatizada, cuenta con la playa justo en frente, La Vid, donde puede catar buenos vinos locales, y un elegante spa, así como un desayuno a buen precio (el buffet cuesta $13).

www.rosaritobeachhotel.com

Para cenar al lado del mar, desplázate hasta Puerto Nuevo, donde encontrarás una considerable variedad de restaurantes que ofrecen platos marinos de los más apetecibles, como La Casa del Pescador, de cuyo menú destacan unos burritos de langosta que están para chuparse los dedos.

www.lacasadelpescadordepuertonuevo.com

SÁBADO: Valle de Guadalupe

Por la mañana pasee por las calles de Rosarito y sus mercados que, aunque muy turísticos, ofrecen en ocasiones lugares recónditos de interés. Y para los más aventureros, Rosarito Ocean Sports, a la derecha, mirando al mar, de Papas & Beer, ofrece tours en lanchas, paseos a camello, buceo en las Islas Coronados y kayaking, entre otras actividades.

www.rosaritooceansports.com

Antes de pasar la noche en Ensenada, no olvide desviarse un poquito al este y descubrir los nuevos viñedos en áreas como San Antonio de las Minas, una versión miniatura de valles como el de Napa o Sonoma, con incipientes viñedos donde podrá degustar sus vinos jóvenes. Hay varios, entre ellos la muy acogedora Hacienda La Lomita, donde no se avergüence de catear su vino rosado.

www.haciendalalomita.com.mx

DOMINGO: Ensenada

Tras pasar la noche en uno de los numerosos hoteles de Ensenada —dos de los más recomendables son el encantador Hotel Las Rosas, desde donde contemplar los mejores atardeceres desde su alberca “infinity”, o el Hotel Coral & Marina, uno de los más lujosos—, hay varias opciones. Además de visitar sus playas, también se puede pasear por el malecón de la ciudad, visitar su Centro Cultural o el Rivera del Pacifico, que solía ser un casino y ahora presenta guías de sus edificios, y, si quiere ser un turista más, echar una mirada a las tiendas, bares y restaurantes de las avenidas López Mateos o Ruiz, donde, a veces, hay joyas escondidas entre las trampas para los visitantes (como el muy mediocre Papas & Beer).

@JosepOpinion

josep.parera@laopinion.com