Vecinos de Eagle Rock protestan contra basurero

Residentes de Eagle Rock se quejan por la posible ampliación de relleno sanitario
Vecinos de Eagle Rock protestan contra basurero
Precios al ir a tirar cosas al basurero.
Foto: La OpinionJ. Emilio Flores

Los vecinos de la céntrica comunidad de Eagle Rock suelen tener opiniones muy diversas en los temas, pero cuando supieron de los planes para ampliar el basurero Scholl Canyon se unieron en una sola voz para rechazarlo.

“Nosotros no lo usamos pero recibimos toda su contaminación, y esto afecta a los más vulnerables, niños y ancianos”, dijo Luis López, miembro de la directiva de la Asociación Eagle Rock (TERA) que representa a los residentes.

Aunque el basurero se encuentra en la ciudad de Glendale, el camino de entrada de los camiones pesados cargados con los desperdicios se ubica en el área de Eagle Rock.

“Así que todos los días, tenemos que lidiar con el diesel que emanan estos camiones por nuestras casas y escuelas”, dijo David Greene, presidente del consejo vecinal de Eagle Rock.

López completó “nos oponemos por completo a la expansión porque la Ciudad de Glendale puede encontrar una forma mejor”.

El plan de ampliación contempla aumentar la capacidad del tiradero a ocho millones de toneladas, y elevarlo 200 pies. Sería como construir una montaña de basura con la altura de un edificio de diez pisos.

El controversial tiradero se ubica al norte de la autopista 134, en el límite oeste de Pasadena con Los Ángeles. Es operado por la Ciudad de Glendale junto el distrito de Recolección de Basura del condado de Los Ángeles.

“En mi opinión, fue hecho sin considerar en absoluto, el impacto a la comunidad de Eagle Rock y a sus vecinos”, dijo el concejal José Huízar sobre el plan de expansión y el anteproyecto de revisión ambiental. Los afectados serían 40 mil residentes de Eagle Rock, indicó

El concejal añadió que “el condado y la ciudad de Los Ángeles necesitan reconocer que Eagle Rock ha sido cargado injustamente desde 1987 con un tiradero, sin ninguna circunstancia atenuante a su favor. Esto tiene que cambiar”.

Tom Lorenz, portavoz de la ciudad de Glendale, respondió que no tienen planes inmediatos de proceder con una expansión, y es posible que eso no vaya a pasar, por algún tiempo, si acaso sucede.

“Todo dependerá del éxito de la ciudad para alcanzar alternativas agresivas de manejo de los desperdicios”, indicó.

Greene dijo que entienden que la ampliación no ocurrirá mañana, pero saben que quieren ahora obtener la licencia para hacerlo en los años por venir.

“Todo es acerca de dinero. Glendale no quiere perder una fuente de ingresos que reciben de las ricas ciudades de South Pasadena y San Marino por traer sus desperdicios al basurero que tenemos en nuestro patio trasero”, indicó Greene.

  • Deterioro de calles con el paso de los camiones de basura
  • Contaminación del aire y su impacto en niños de escuelas locales
  • Ruido, malos olores y basura tirada
  • Impacto estético al elevar el basurero por casi 200 pies