Dos ancianos mueren en incendio en Encino

Madre e hijo no pudieron escapar del fuego, otras seis personas lesionadas
Dos ancianos mueren en incendio en Encino
Daños en el interior del edificio de apartamentos donde ocurrió el incendio.
Foto: Marvelia Alpízar / La Opinión

El incendio que cobró la vida de madre e hijo la noche del jueves en Encino dejó consternados a sus vecinos, especialmente a aquellos con quienes mantenían una relación estrecha.

“Era una persona muy activa. Hasta hace poco se la pasaba trabajando en los jardines”, dijo Andrea Dyton, refiriéndose a la anciana de 98 años. “Ella todavía manejaba y no usaba lentes”, añadió la joven, destacando que la anciana tenía nietos y bisnietos.

Dyton es amiga de una de las nietas de la anciana, quien vivía con su hijo de 74 años en el tercer piso del condominio. Familiares de las víctimas viven en Valencia y fue a través de Dyton y otro vecino, Art Méndez, que se enteraron de lo que había pasado en el condominio.

“Tuvimos que llamarlos, porque si no, no se habrían podido enterar de lo que sucedía”, dijo Méndez.

Los residentes del condominio aún se preguntaban las causas del incendio que se originó en el tercer piso del condominio Encino Spa, ubicado en la cuadra 5300 de la Avenida Lindley, en Encino. De acuerdo con información del Departamento de Bomberos de Los Ángeles (LAFD), el siniestro se originó poco antes de las nueve de la noche.

Jaime Moore, portavoz del LAFD destacó que en las labores participaron unos 100 bomberos a quienes les tomó como hora y media controlar el siniestro. Para llegar hasta el departamento, tuvieron que atravesar una espesa nube de humo que cubría el pasillo del tercer piso.

“Cuando abrieron la puerta de la unidad, se encontraron con un incendio voraz”, dijo Moore. “Los bomberos comenzaron a luchar contra el fuego y encontraron dos cuerpos que ya habían sucumbido al humo y al monóxido de carbono”, añadió. Aunque la oficina del forense no había revelado aún sus nombres, los vecinos los identificaron como Marilyn y Michael Ahrens.

Además de las dos víctimas fatales, seis personas resultaron afectadas por el humo y fueron enviadas al hospital. Solo una de ellas había sido dada de alta.

Moore también destacó que las investigaciones realizadas se pudo determinar que las alarmas contra incendios de la unidad no estaban funcionando apropiadamente.

“Es algo que preocupa”, dijo Moore. “Fui a la unidad que estaba al lado y descubrí que tampoco estaban funcionando”, añadió.

Como prevención, varios bomberos revisaron las alarmas de todas las unidades del edificio y regalaban dispositivos en donde consideraban que faltaban o descubrían que no estaban funcionando. Esa iniciativa es parte de un programa denominado Educación Sobre Alarmas Contra Incendio Seguras.

“La mayoría de las alarmas están funcionado pero hemos descubierto que no todas las habitaciones tienen”, dijo Moore, añadiendo que en los pasillos existen alarmas que deben ser activadas manualmente para avisar a los inquilinos sobre un incendio. Sin embargo, nadie las activó.

El encargado del mantenimiento del edificio estaba extrañado porque anualmente se aseguran que todas las alarmas estén funcionando.

“Cada año vienen a chequearlo. No se puede decir que lo han dejado sin mantenimiento. Se ha mantenido y lo único que el sistema tiene es que es viejo”, dijo Noel, quien no quiso dar su apellido.

Para Noel, fue una suerte que el incendio no hubiera ocurrido más tarde.

“Gracias a Dios que el incendio fue temprano. Si hubiera sido en la madrugada, habría agarrado fuego la mitad del edificio”, dijo.