Latinos alegan que son discriminados por Sheriff de Orange

La queja dice que el supervisor acusado sobrepuso sombreros en imágenes de empleados hispanos, publicó fotos de nazis, veía pornografía en el trabajo y discriminaba a mujeres y a latinos
Latinos alegan que son discriminados por Sheriff de Orange
El Sheriff de Orange dijo a la prensa que no comentará por tratarse de un caso judicial pendiente.
Foto: Departamento del Sheriff del Condado de Orange

Tres empleados civiles –dos de ellos de origen hispano– del Departamento del Sheriff del Condado de Orange alegan en una demanda que han sido discriminados por un supervisor y que a pesar de haberlo acusado ante la corporación ellos han sido víctimas de represalias.

La queja afirma que el supervisor, cuyo nombre no ha sido publicado porque no se cita en la demanda, sobrepuso sombreros en imágenes de empleados hispanos, publicó fotos de nazis, veía pornografía en el trabajo y discriminaba a mujeres y a latinos, sin ser castigado.

No recibir horas extras como sus colegas de raza blanca, la negación de un ascenso, ser objeto de maltrato verbal, recibir falsas evaluaciones de pobre y mal desempeño laboral, así como repetidas pinchaduras con clavos a las llantas de sus vehículos, son algunos de los actos de venganza que recibieron estos empleados, asegura la demanda.

Las presuntas víctimas de origen latino son Juan Álvarez, de 49 años, y Sam Castellanos, de 46. La mujer, Diann McCloskey, tiene 52 años y es afroamericana. No está claro qué puestos ocupan en la agencia.

Incluso, cita la demanda, sus alegatos tuvieron tan poco eco en el departamento que un encargado les dijo “que tienen suerte de tener trabajo y los voy a reprender por presentar la queja”.

A través de la demanda, que consta de 12 páginas, ellos buscan una compensación no especificada por acoso, un ambiente laboral hostil, discriminación y represalias.

En este momento, para mis clientes, hay un sentimiento de impotencia”, comentó su abogado Matthew Roston al periódico OC Register.

El Sheriff de Orange dijo a la prensa que no comentará por tratarse de un caso judicial pendiente.

El año pasado, Jeffrey Robinson, otro empleado civil del departamento y también representado por el abogado Roston, interpuso una denuncia citando al mismo supervisor por supuesta discriminación por su edad –tiene 54 años– y por ser afroamericano.

Robinson alega que éste y un colega lo llamaban “viejo pedazo negro de m…”, hicieron comentarios ofensivos por su diagnóstico de cáncer y pusieron clavos para que se pincharan las llantas de su auto.

En este caso, los fiscales del condado han negado las acusaciones.