Vuelva pronto señor Presidente

Paulina Herrera escribe sobre la comunidad mexicana en Los Ángeles en su blog
Vuelva pronto señor Presidente
El presidente de México Enrique Peña Nieto saluda a los legisladores de California, en Sacramento.
Foto: EFE

Desde Nuestra Comunidad

Enrique Peña Nieto llegó y se fue como agua va. No es tan guapo en persona como parece en la tele y su distintivo peinado está a punto de traicionarlo. Éramos como unos 300 en el New Bowl del hotel Millennium Biltmore. Todos únicos. Todos con un código único de ingreso a la primera reunión del presidente de México con sus paisanos radicados en Los Ángeles, el pasado lunes 25 de agosto.

Afuera del hotel hubo protestas. Ante las cámaras de TV y reseñas del día siguiente, las manifestaciones parecía más espectaculares que en la realidad. Válido el intento y llenado el requisito de “protestas recibiendo al presidente”.

Adentro, habíamos líderes, periodistas, guaruras, gobernadores, artistas y empresarios.

El presidente llegó con su esposa, tan bella y sonriente como su firme pero silenciosa pose durante toda la reunión del intencionado ambiente ejecutivo austero.

La Primera Dama de México no habló en la ceremonia de acercamiento con los embajadores de la capital mundial de mexicanos en el exterior, pero aceptó gustosa las selfies y el saludo de cuanto paisano pudimos contra atléticos y peinados guardaespaldas que mantuvieron el orden. Yo saludé. No retraté.

Habló Erick Garcetti, el alcalde de Los Ángeles, que en un arranque de cordialidad a su visitante, se deshizo de su corbata para decir “al estilo mexicano” (sic) su discurso en español y anunciar que el 2017 será el “Año de México”. Puntualizó su intervención con una frase muy ad-hoc: “Los Ángeles, es el segundo hogar para los mexicanos”. Todos aplaudimos. Como debe ser, nos sentimos en casa.

Habló Jerry Brown, el gobernador de California, optimista y feliz con el recibimiento de los mexicanos que lo aclamamos de pié desde antes de que empezara su discurso. Dato curioso: pidió a Peña Nieto una colaboración para que el paso de autos por la frontera de México a USA se reduzca a un máximo de 20 minutos (aplauso de nuevo). Debió hablar de cosas importantes (migración, intercambio cultural, reforma energética), pero el ir y venir de Los Ángeles a Tijuana es parte del viaje obligado del fin de semana, y eso nos emocionó más, que cualquier otro tema de política internacional. Gracias, Brown.

Luego de la participación de los representantes comunitarios asignados por el Consulado General de México en Los Angeles, habló el presidente Peña Nieto. Sereno, felicitó a los “dreamers”, tomó nota de las peticiones de los líderes e incluyó en su discurso la frase de “el otro México” al referirse a los mexicanos que vivimos fuera del suelo azteca.

Peña Nieto le pasó la bolita a los gobernadores presentes sobre el apoyo y aumento a los recursos del Programa 3×1 para Paisanos.

Finalmente hizo su anuncio más importante de la tarde: Pasaportes “Express” y Matrícula Consular “En Minutos”. Todos las personas que obligadamente necesitan este documento oficial, para viajar a México o para solicitar una licencia de conducir en California, no tendrán que esperar cuatro horas para obtener un pasaporte y/o matrícula, sino unos 20-30 minutos; tampoco tendrán que llevar fotos ni copias de sus documentos. Todo se ha modernizado y el precio seguirá siendo el mismo. Gracias, Peña Nieto.

Y así, el presidente de México llegó y se fue, dejándome junto a líderes, periodistas, artistas y empresarios (ya sin guaruras ni gobernadores) con una muy leve sensación de nostalgia y un gran sentimiento de distancia entre mi criterio y la visión presidencial de mi realidad en USA.

Quizá sea mi responsabilidad aclarárselo: Señor Presidente, mas que una migrante más o una migrante menos, soy una mexicana radicada en Los Ángeles.

Vuelva pronto señor presidente, pero no al “otro México”, sino a una nación independiente que formamos millones de mujeres y hombres que más que migrantes, somos mexicanos radicados en Estados Unidos, y que juntos formamos (mexicanas y mexicanos) una nación sin gobierno, sin voto, sin representatividad en nuestro país de origen que además de pasaportes, nos urge y merecemos una política de mayor entendimiento.

Could you understand me?