A los indocumentados les roban el sueldo

Se estima que en Estados Unidos hay 11.7 millones de inmigrantes indocumentados y componen un 5.2% de la fuerza laboral
A los indocumentados les roban el sueldo
En los últimos 30 a 40 años, los trabajadores subsisten con salarios estancados, menos beneficios y menos ayuda para su jubilación.
Foto: J. Emilio Flores

Desde la ventana de su espaciosa oficina y murando hacia la Casa Blanca, el poderoso líder de la la federación sindical AFL-CIO, Richard Trumka, reflexiona: el presidente Barack Obama debe “actuar a lo grande” para proteger a los indocumentados que contribuyen al país.

“De todas maneras los republicanos lo van a atacar, como si fuese el mismo diablo”, dice el líder de once millones de trabajadores durante una entrevista.”Mejor es que resuelva el problema lo mejor posible en vez de intentar apaciguar a quienes jamás lo ayudarán con la reforma migratoria“.

Trumka cree que ante la inacción del Congreso, Obama debe otorgar permisos de trabajo, proteger a trabajadores en disputas laborales y ayudar a hasta ocho millones de indocumentados que “no merecen ser castigados”.

Trumka instó a Obama a que “sea audaz” y actúe pronto, porque los patrones abusan de los indocumentados, les roban sueldo, les niegan beneficios y los amenazan con la deportación si reclaman sus derechos.

Como ejemplo Trumka señaló el reciente caso de Francisco Ruiz, un indocumentado en Los Ángeles (California) al que su patrón le “robó” la mitad de sueldo. Al salir de una sesión de arbitraje ordenada por el gobierno federal, Ruiz fue arrestado y deportado porque su jefe lo denunció con Inmigración.

Se estima que en Estados Unidos hay 11.7 millones de inmigrantes indocumentados y componen un 5.2% de la fuerza laboral, según datos del Instituto de Políticas Económicas (EPI).

Aunque la mayoría de los inmigrantes indocumentados son principalmente latinos — de México y Centroamérica— también provienen de Asia, Sudamérica, Europa, Canadá y del Caribe.

Pero la situación de los trabajadores en general causa alarma: en los últimos 30 a 40 años subsisten con salarios estancados, menos beneficios y menos ayuda para su jubilación, según Trumka.

Por ello, quiere que en su discurso sobre el “Día del Trabajo” en Wisconsin, Obama insista en un aumento del salario mínimo federal y otros beneficios.

No es coincidencia que Obama de este discurso en “Labor Fest” Milwaukee, Wisconsin, donde el gobernador republicano, Scott Walker, está en la mira de los demócratas y sindicalistas para las elecciones de noviembre.

“Tenemos una economía que favorece al uno por ciento, y lo que queremos es una que funcione para todos”, enfatizó Trumka.

Descendiente de una familia de mineros, Trumka recuerda que a los 12 años de edad, sentado en el balcón de su casa, su abuelo materno le narró historias de lucha por una vida digna.

Era la década de 1960 y sembró la semilla de su militancia como abogado sindicalista. Ha sido testigo de abusos laborales dentro y fuera de EEUU y, de hecho, dos de sus amigos fueron asesinados en Colombia.

En el siglo 21, los ricos se guían por la “avaricia”, le han declarado la guerra a las clases media y trabajadora, “y van ganando”, lamentó Trumka.

Para los comicios de noviembre, la AFL-CIO tiene una estrategia que avanza una agenda progresista:

1) Actividades en 14 estados clave, con el apoyo de aliados del movimiento laboral.

2) La meta es aumentar escaños demócratas en la Cámara de Representantes y evitar que republicanos recuperen el Senado.

3) Influir en las contiendas para gobernaciones, legislaturas estatales y municipios.

4) A largo plazo, talleres en inglés y español sobre “la economía de sentido común” para hasta tres millones de trabajadores adicionales en todo Estados Unidos