La lluvia ayuda a Federer

Tras un retraso por tormenta en Queens volvió la mejor versión del suizo
La lluvia ayuda a Federer
La lluvia se dejó caer con fuerza en el Arthur Ashe Stadium, lo que obligó a suspender durante dos horas los partidos del US Open.
Foto: EFE

Nueva York.- “Debido a las inminentes condiciones de rayos y lluvia, se suspende el juego en todos los partidos. Por favor busquen refugio en una zona cubierta”, sonaba por la megafonía del Centro Nacional de Tenis Billie Jean King poco después de las 4:30 pm.

El aviso mandaba al suizo Roger Federer a los vestuarios, que en ese momento se disponía a sacar con un 5-2 en contra en el primer set ante el español Marcel Granollers, en la tercera ronda del US Open.

Federer había salido dormido a la cancha y Granollers le ganó los 10 primeros puntos disputados para ponerse rápidamente 3-0 arriba, ante la incredulidad del público, que animaba al que había sido presentado minutos antes por los parlantes como “el jugador más grande en la historia de este deporte”.

Pero la tromba de agua sobre Queens duró poco. Dos horas después se reanudaba el partido. En realidad, otro partido. El español fue capaz, a duras penas, de cerrar el primer set a su favor 6-4; pero Federer volvía a ser el de siempre, el que logra aces sin aparente esfuerzo, el que flota por la vista para lograr voleas imposibles. Un triple 6-1 logró en los siguientes tres sets el suizo, que como en los 14 años anteriores, alcanza al menos los octavos de final del torneo.

“Cuando él juega su mejor tenis, yo no puedo hacer nada”, dijo Granollers, que comentó que antes de la lluvia había un poco de viento, lo que hacía más difícil controlar la pelota. En la reanudación el viento se había calmado.

“La mayor diferencia fue el viento -coincidió Federer-. Cuando volvimos había parado. El viento tiene ese efecto de aire acondicionado para los jugadores. Cuando no sopla, sientes realmente la humedad y el calor”.

Preguntado Granollers sobre el masivo apoyo del público hacia el suizo, el español dijo que era “normal”: “La gente lo que quiere es ver más días a Roger Federer y menos a mí”.

En la misma pista principal del US Open –el Arthur Ashe Stadium- se había jugado un emotivo partido entra la rusa Maria Sharapova y la danesa Caroline Wozniacki. Esta última, antigua número 1 mundial pero hoy venida a menos, volvió por sus fueros para derrotar a Sharapova, siembra número 5 del torneo, por 6-4, 2-6, 6-2.

El público vibró con dos de las jugadoras con más glamour del circuito y dedicó una ovación de lujo a Wozniacki al final del partido mientras la organización hacía sonar la canción Sweet Caroline.

Por su parte las hermanas Williams avanzaban en el cuadro de dobles con una contundente victoria 6-1, 6-0 antes las españolas Garbiñe Muguruza y Carla Suárez Navarro.

La sorpresa del día la dio el francés Gilles Simon, número 31 del mundo, que derrotó 6-3,3-6,6-1,6-3 al cuarto favorito, el español David Ferrer. Ferrer, que se mostró muy cansado, aseguró tras la derrota que se encuentra en el peor momento físico de su carrera y que se hará pruebas para averiguar qué le pasa. Además descartó participar con su país en la próxima eliminatoria de Copa Davis.

Fue un día fatídico para los españoles, el país con más representantes en el torneo (13) junto a EEUU, porque Feliciano López –sembrado nº 19– también perdió 6-4,6-2,6-3 ante el austríaco Dominic Thiem, de 20 años.

“Físicamente estaba destrozado. La humedad fue demasiado para mí”, declaró López, que jugó su 51º torneo de Grand Slam consecutivo, cuarto tenista con más “grandes” seguidos de la historia tras Federer, Wayne Ferreira y Stefan Edberg (actual entrenador de Federer).

Otro de los favoritos, el checo Tomas Berdych –sembrado nº 6– no tuvo problemas para deshacerse del ruso Teymuraz Gabashvili.