Sin dinero y sin licencia

Un latino no consigue recuperar su permiso de manejo por falta de dinero
Sin dinero y sin licencia
Edwin Rivas junto a su hijo, Edwin Jr. de 4 años, no puede recuperar su licencia por falta de dinero para pagar las multas.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Cuando Edwin Rivas recibió su primera infracción por exceso de velocidad a los 19 años, nunca pensó que lo dejaría sin licencia por mucho tiempo.

“Tenía una novia que vivía en San Francisco y cuando me fui de aquí, iba a mucha velocidad”, dijo el joven, un poco avergonzado por el hecho. “Me dieron un ticket por speeding [alta velocidad] pero yo sé que fue toda mi culpa”, añadió. Su primera multa fue de 375 dólares.

Sin embargo, Rivas se olvidó de esa multa y nunca la pagó o se presentó en corte para apelar por ella. Después que le suspendieron su licencia, recibió otras por conducir sin ella pero tampoco las pagó. Continúo manejando sin ella debido a la necesidad de trasladarse a su trabajo y lugar de estudios.

“Ya no podía registrar mi carro y como no tenía registración, estaba dura la aseguranza para el carro”, dijo Rivas, actualmente de 26 años. “Lo que me costaba para arreglar mi licencia estaba subiendo y subiendo y ya no tenía esperanza para pagar y recuperar mi licencia”. Lo que debía hasta entonces eran unos 7 mil dólares.

Durante el año 2012 le decomisaron tres carros por no cargar su licencia. Como no tenía para pagar los 1,500 dólares para sacar los carros, decidió dejarlos en el lugar donde lo retenían.

“Como eso era lo que me costaba un carro, era tonto “comprar” el mío dos veces”, dijo.

Rivas trabaja para CEE Hope, en un programa después de la escuela para jóvenes que han estado encarcelados. Allí realizaba trabajos de oficina y sirve de mentor a los jóvenes pero después que le añadieron el cargo de chofer para transportar a los estudiantes a su casa, se vio en la necesidad de recuperar su licencia.

“Mi trabajo me ayudó mucho para recuperar mi licencia”, dijo Rivas. “Me dieron dinero para recuperarla”, añadió el joven, refiriéndose a un préstamo que le dieron en su trabajo para que pudiera pagar las deudas.

Rivas tuvo de nuevo una licencia en sus manos en mayo del año pasado, después de unos 5 años manejando sin ella. Sin embargo, esa alegría solo duró hasta junio de este año, cuando la policía lo paró y él les mostró su licencia.

“Me dijeron que tenía un warrant [orden judicial] por 30 mil dólares porque tenía una multa de tránsito y no me había aparecido en la corte”, dijo Rivas, señalando que hasta el agente de policía estaba sorprendido de la cantidad. Rivas alega que nunca recibió notificación de ir a la corte.

Eso ocasionó que lo enviaran a la cárcel por cuatro días.

“Me causó mucha frustración porque cuando tenía unos 14 o 15 años, siempre estaba en las cárceles juveniles, por malas influencias”, dijo Rivas. “A los 17 años me integré a un programa que me ayudaron a terminar mis estudios y empezar de nuevo. Me prometí que nunca entraría a una cárcel de adultos”, dijo el joven, quien se sentía muy orgulloso de no formar parte de las estadísticas de reincidencia.

Al salir de la cárcel, el joven se encontró con otra multa y una notificación de que su licencia seria suspendida si no pagaba otra multa acumulada. La multa es de 800 dólares, de los cuales acordó con la corte pagar pagar 300 y continuar pagando 115 mensuales hasta saldar la deuda.

Rivas espera el día en que ya no tenga que preocuparse por una multa sin pagar.

“Es algo que todavía me está espantando”, dijo sonriendo.