Repartirán detectores de humo ‘puerta por puerta’ en LA

El alcalde Eric Garcetti busca proteger a los angelinos de caer víctimas a incendios al regalar detectores de humo a cada hogar

Repartirán detectores de humo ‘puerta por puerta’ en LA
El alcalde Garcetti y el capitán Jaime Moore iniciaron la campaña al cambiar un detector de humo en una residencia de Los Ángeles.
Foto: Araceli Martínez / La Opinión

La primera bocanada de aire que toma una persona al despertar asustada y ver su casa llena de humo es la que lo mata. No son las llamas sino las emanaciones del incendio las que acaban con las vidas.

Es por eso que en la misma casa donde un incendio cobró la vida de un hombre de 90 años en julio pasado, el alcalde Eric Garcetti lanzó ayer una campaña de distribución gratuita de detectores de humo.

Los más de 50 bomberos que ayudaron a apagar el siniestro en la casa del anciano fallecido, encontraron que los detectores de humo no funcionaban.

“Estamos tratando de mejorar nuestro Departamento de Bomberos, con nueva tecnología, más responsabilidad y disminuyendo los tiempos de respuesta, pero la preparación para evitar un incendio, comienza en la casa”, dijo el alcalde Garcetti, rodeado de combatientes del fuego.

La campaña consistirá en ir puerta por puerta para entregar sin costo alguno, detectores de humo. “Estos salvan vidas, así que queremos asegurarnos que los angelinos sepan que están disponibles gratis en nuestras 106 estaciones de bomberos”, dijo Garcetti mientras sostenía un detector.

Este año han muerto 20 personas en incendios en Los Ángeles. En 16 de ellos, las familias no tenían detectores de humo o estos no funcionaban.

“Muchas de las víctimas han sido adultos mayores que tienen problemas de movilidad. Lo que los mata es el humo”, dijo David Barrett de la organización no lucrativa MySafe LA.

Ralph Terrazas, jefe del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, dijo que son en las áreas pobres donde han descubierto que no hay detectores o que funcionan.

Las posibilidades de salvarse en un incendio cuando hay un detector son de 50%, agregó.

“¿Quiénes son los más pobres? Los recién llegados, los hispanos. Los que mueren en los incendios son los que no tienen alarmas. Esta campaña es una oportunidad fabulosa. Hay que aprovechar que los regalan”, dijo entusiasta Tomás Barrios, director de la Cruz Roja de Los Ángeles.

Una nueva ley que entró en vigor en julio pasado establece que los detectores de humo deben tener baterías que duren diez años.

Debbie Hanson de la empresa First Alert que produce los detectores, dijo que donarán cinco mil de estos aparatos a la Ciudad para que los repartan sin costo alguno.

El precio por detector es de alrededor de $20.