Cuando el amor se convierte en terror

Una mujer de Los Ángeles, víctima de la violencia doméstica, cuenta su historia
Cuando el amor se convierte en terror
Amelia Mata intentó cortarse las venas en tres ocasiones debido al maltrato que sufrió.
Foto: La Opinion Ciro Cesar

A los 12 años de edad Amelia Mata conoció al hombre del que se enamoró, con quien tuvo a sus dos hijos y con el que vivió más de una década sometida a humillaciones, maltrato y golpes.

La relación con su pareja se convirtió en un infierno, cuenta esta mujer originaria de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde su abuela y su madre padecieron del mismo abuso físico, verbal y emocional que a ella la llevó en tres ocasiones a cortarse la venas.

“Ahora mi hija está pasando por la misma situación de violencia doméstica”, dice Amelia, de 44 años de edad.

En una de las tantas discusiones que protagonizaron, Amelia logró sortear la embestida con un cuchillo que su pareja le lanzó histérico porque la acusaba de ser “una vieja de la calle y volada”.

En esa ocasión intervino la Policía y lo arrestaron, pero al poco tiempo tuvieron otro altercado en el que ella le aventó un teléfono y le hirió la cabeza.

“Entonces a mí fue a la que arrestaron y me llevaron a la cárcel como por 15 días, me dieron una orden de restricción de tres años y tuve que ir a terapia de grupo”, cuenta.

Ese incidente provocó que definitivamente Amelia dejara al hombre del que se enamoró de niña.

Todo mundo me decía que lo dejara, por el bien de mis hijos, pero cuando estaba con él yo pensaba en cómo le iba a hacer para pagar renta, los ‘biles’, para la comida…, es entonces que una se queda estancada en el agujero de la violencia doméstica”.

* Estaciones de policía donde se reciben más llamadas por violencia doméstica y se han establecido equipos especiales de DART:

77th

Harbor

Hollenbeck

Newton

Northeast

North Hollywood

Rampart

Southeast

Southwest

Van Nuys

* Llamadas al 911 durante el 2013: 18,420

Lo qué puede hacer si es víctima de violencia doméstica:

1. Llamar al 911

2. Ir a la estación de policía o estación de bomberos más cercana.

3. Llamar a la línea de ayuda para obtener refugio: 1-800-978-3600

El miedo a denunciar

Que se entere la familia, amenazas y cuestiones financieras son básicamente las tres razones por las que quienes son víctima de violencia doméstica no se atreven a denunciar, comentó la tereapeuta de salud mental Raquel Zamora.

“Cuando hay hijos de por medio también eso detiene a las víctimas, pero simplemente eso hace más daño a los niños”, mencionó. “Otras piensan que no pueden ir a otro lugar porque no tienen dinero, o les da vergüenza que se enteren familiares y casi siempre están amenazadas, pero la verdad es que existen muchos recursos para ayudarlas”.

Recursos:

Líneas de Violencia Doméstica: (800) 978-3600

Líneas Nacional de Violencia Doméstica: (800) 799-7233

1736 Family Crisis Center (24 horas):

(213) 223-1237

(213) 745-6434

(310) 370-5902

(310) 379-3620

(562) 388-7652

Centro de Acción de Servicios Chicana: (800) 548-2722

Haven Hills, Inc.: (818) 887-6589 y (818) 887-6589 24 horas

Jenesse Center, Inc.: (323) 299-9496

Rainbow Services Ltd.: (310) 548-5450

Southern California Alcohol and Drug Programs, Inc.: (323) 780-4357 y (562) 944-6144

Recomendaciones para ayudar a quienes padecen violencia doméstica:

* Reconocer el abuso, decirle que no es normal, que no es su culpa, que no está sola y que merece ser feliz y estar segura.

* Ser paciente y comprensivo, entender que no quiere hablar del tema, pero decirle que está ahí para ayudarle puede ser reconfortante y motivante para dar el paso.

* Lo que más necesitan quienes sufren de violencia, es saber que cuentan con alguien.

*No hacer juicios, ni criticar sus decisiones, aún si después de separarse de su pareja, vuelve a verlo.

* Motivar a participar en actividades fuera de su relación, estar en contacto con otras personas, familiares y amigos.

* Informarle sobre las instituciones de ayuda.

* Ayudarle a armar una estrategia de salida, como reunir documentos, dinero, tener un lugar a dónde ir, quién cuidaría a los niños y brindar transportación.

* Recordar que tú no puedes “rescatarle”, es la víctima quien debe tomar la decisión de hacer algo al respecto.