Cuide las puertas traseras de su camionetas; las pueden robar

En 2013, California ocupó el segundo luego en estos crímenes, detrás de Texas.
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Cuide las   puertas traseras de su camionetas; las pueden robar
Estos robos no requieren herramienta y sólo toman 15 segundos. .
Foto: La Opinión - Isaías Alvarado

Afuera de un restaurante del oeste de Los Ángeles, Romeo Martínez, un veterano de la construcción, estacionó su camioneta de trabajo sin pensar que sería víctima de una nueva modalidad en la compleja industria del robo de autopartes: le quitaron la puerta de la caja del vehículo.

“Ni cuenta me di, yo pensé que era difícil de quitar”, dijo este salvadoreño, que ya instaló una cerradura de seguridad a otra pick-up . “Desde ese día uno le pone más cuidado a las cosas. Está duro con la gente que no quiere trabajar y quiere dinero”, comentó.

Por su parte, a Antonio (pide no publicar su apellido), otro constructor, le robaron dos puertas traseras de su Ford F-250 el año pasado.

La facilidad para desmontarlas ha elevando en un 31% los reportes por estos robos en 2013, comparado con el año anterior, indica el Buró Nacional de Crímenes contra Aseguradoras (NICB). California ocupó el segundo lugar nacional, con 334 denuncias, sólo debajo de Texas.

“Creemos que la mayoría de los robos ocurrieron en el área metropolitana de Los Ángeles”, señaló Frank Scafidi, vocero de NICB. “No se requiere herramienta y les toma sólo 15 segundos robarlas”, señaló.

Aquí, electricistas, constructores, plomeros y mecánicos, oficios que requieren el uso de camionetas pick up y que muchos hispanos desempeñan, podrían estar en la mirilla de los delincuentes.

La industria cree que el problema es más grave al que exponen las estadísticas, pues no todos reportan los atracos a las aseguradoras, y recomienda instalar dispositivos para alejar a los ladrones.

Mathew St. Pierre, de la División de Crímenes Comerciales de la Policía de Los Ángeles (LAPD), menciona que esta actividad ocurre en toda la ciudad. “Ha decrecido, pero sigue siendo un problema”, comentó.

Ahora el señor Martínez es más precavido. “Si voy a un restaurante ya no me estaciono en la calle”, dijo.