Dios endureció el corazón del Faraón

Cuando los líderes del partido demócrata insistieron en postergar la acción ejecutiva hasta después de la elección, Obama tuvo que aceptarlo
Dios endureció el corazón del Faraón
Latinos de todo el país se están enfocando en reclamarles a los demócratas su falta de acción.
Foto: EFE

Desde que empecé a conocer las historias bíblicas, ha habido una cosa que me ha causado inquietud. Es la historia de los israelitas y su lucha por su liberación de la esclavitud en Egipto. ¿Por qué dice que, después de que el faraón consideró liberar a los israelitas, “Dios endureció el corazón del faraón”?

Tal parece nuestra lucha para mantener unificadas a nuestras familias y parar las deportaciones: Luchamos hasta casi alcanzar nuestra meta, y luego “Dios endurece el corazón del faraón”.

Cuando el presidente Obama prometió utilizar su autoridad para otorgar la legalización a los indocumentados de los soñadores y de ciudadanos estadounidenses “para el fin del verano”, nos animó.

Siempre hemos creído que sería necesario desmantelar este sistema injusto por medio de una orden ejecutiva antes de que fuera posible lograr una solución legislativa, en la misma manera en que el presidente Lincoln tuvo que proclamar la emancipación de los esclavos antes de que la nación pudiera conseguir una enmienda a la constitución para prohibir la esclavitud.

Pero el verano vino y se fue, y el presidente ha demorado su declaración ejecutiva hasta después de las elecciones. Vean: igual que el pueblo israelita era preso de Egipto, el mismo faraón también era un preso. Nosotros somos presos de la ley rota y del sistema de mano de obra indocumentada, pero Obama también es preso de su propio partido. Cuando los líderes del partido demócrata insistieron en postergar la acción ejecutiva hasta después de la elección, Obama tuvo que aceptarlo.

Me acuerdo también cuando Moisés al principio regresó a su pueblo, y ellos habían perdido su fe en su dios y en quienes eran. Durante el proceso de su liberación, durante las 7 pestes en las cuales Dios los protegió, su fe se restauraba poco a poco.

Como nosotros hemos luchado, también hemos aprendido mucho. ¡Qué lindo es ver a nuestros “soñadores”, junto con los niños ciudadanos de padres indocumentados, luchando para sus familias, para su pueblo! Cuando te amenaza la deportación, como me sucedió a mí, piensas en tu propia situación, en lo que vas a perder. Pero todos juntos hemos aprendido luchar a favor de todo nuestro pueblo.

Durante todas las ocasiones en que “Dios endureció el corazón del pueblo” hemos podido fortalecernos y unirnos. Démonos cuenta que Dios tiene una meta para nosotros, y por habernos colocado en este país. Estamos aquí para ser un componente de una nueva mayoría que va a traer justicia.

Y no se olviden que al final Dios dividió las aguas y su pueblo elegido pudo marchar adelante a su liberación. Vendrá nuestro momento, y pronto.