Sexo… con un poco de ayuda de mis ‘amigos’

Desde hace siglos que los vibradores vienen compartiendo la intimidad de mujeres y hombres alrededor del mundo
Sexo… con un poco de ayuda de mis ‘amigos’
Un estudio encontró que 53% de las mujeres había usado vibradores alguna vez.
Foto: Shutterstock

“Si te hace feliz, no puede ser tan malo”, dice una vieja canción de Sheryl Crow, refiriéndose a aquellas cosas que, a pesar de estar rodeadas de prejuicios, nos gustan y nos hacen felices. Un ejemplo de esto son los vibradores, esos aparatitos de diferentes tamaños, diseños y colores, que en la intimidad, hacen felices a millones de hombres y mujeres.

Los vibradores no son un invento nuevo. Desde el siglo XIX, que estos dispositivos acompañan a la mujer en sus momentos más personales. En su libro “Tecnología del orgasmo”, la historiadora Rachel Maines cuenta que, en un principio, los vibradores eran fabricados para combatir la “histeria” de las mujeres que presentaban síntomas de ansiedad, insomnio, irritabilidad y presencia de fantasías eróticas.

Básicamente, los síntomas que las mujeres presentaban eran los de insatisfacción sexual, pero sus parejas, que no querían reconocer su pobre desempeño, las enviaban al médico, en busca de una cura.

Para 1952, cuando la Asociación Americana de Psiquiatría finalmente retiró a la histeria de la lista de enfermedades mentales, el vibrador ya se había ganado un lugar en el corazón de muchas mujeres agradecidas.

Los vibradores han ido evolucionando con los años. Las invenciones originales eran muy distintas a las que se venden hoy en la internet, tiendas para adultos o fiestas en casas particulares, del estilo de Tupperware y Avon. A través de los siglos, los hubo manuales, eléctricos e incluso a vapor.

Uno de los primeros vibradores fue creado en Francia, en 1734, y a este le siguieron una larga lista de modelos similares. En 1869, el doctor George Taylor creó el primer vibrador a vapor.

A la máquina de coser, el ventilador, la tetera y el tostador, los siguió el vibrador, al convertirse en el quinto electrodoméstico que pudo enchufarse a la pared. Diez años después, la lista de electrodomésticos se completaría con la aspiradora y la plancha.

Y a pesar de su larga historia, los vibradores aun siguen rodeados de tabús y polémicas. En el estado de Alabama, aún está prohibida la venta de juguetes sexuales justificada por “el interés del estado de preservar y promover la moralidad pública”. No fue hasta 2008 que el estado de Texas levantó una prohibición similar.

“Muchos hombres se sienten amenazados con los vibradores, porque los perciben como una competencia al pene, más allá de que lo sean o no”, explica la doctora Liliana Cabouli, experta en relaciones personales. “En la actualidad, [los vibradores] han ganado aceptación popular y las mujeres están más abiertas que nunca a usarlos”, agrega la doctora.

Según el estudio “Prevalencia y características del uso de vibrador”, realizado por la doctora Debra Herbenick, de la Universidad de Indiana, el 53 % de las mujeres entrevistadas, de entre 18 y 60 años de edad, había usado un vibrador.

“El tema de la masturbación ha avanzado mucho en los últimos años y es menos tabú. Al mismo tiempo, muchas personas se recluyen más y es cada vez más difícil encontrar pareja”, observa la doctora. “Para algunos es más fácil comprarse un vibrador o entrar a un sitio de internet y masturbarse, que invertir el tiempo y el esfuerzo que implica construir y fortalecer una pareja”, explica.

Muchas celebridades se han expresado libremente acerca de sus vibradores. Estas son algunas de ellas:

Eva Longoria. En una entrevista con la revista Self, la actriz elogió las virtudes de su vibrador modelo “rabbit” (conejito) que vive en su mesita de luz. Longoria dijo que lo único de lo que se arrepentía era el no haberlo conocido antes.

Halle Berry. La actriz es un ejemplo de que las mujeres hermosas y con millones de pretendientes también usan vibradores. Numerosas veces se ha visto a Berry visitar una famosa tienda angelina en busca de juguetes para adultos.

Barbara Walters. En el programa The View, la octogenaria reportera no solo admitió tener su propio vibrador personal, sino que le contó a la audiencia que le había puesto de nombre “Selfie”.

Carrie Fisher. La famosa princesa de La Guerra de las Galaxias confesó en su bibliografía que el primer vibrador se lo había regalado su madre, la también actriz Debbie Reynolds.

Victoria Beckham. Para que nadie diga que las mujeres con una pareja estable no necesitan vibradores. Su esposo, el atractivo David Beckham, le regaló a Victoria un vibrador valuado en $1.8 millones.