La infinita guerra urbana de Brasil

El periodista Luján Frank Maraschio, desde Brasil, desarrolla diversos temas
La infinita guerra urbana de Brasil

La conflagración en las calles de las ciudades brasileñas, pone al país en el sexto lugar, en el ranking mundial de homicidios de jóvenes, hasta los 19 años de edad, según UNICEF. La ONU, en el mes de abril, ya había divulgado un estudio informando que en el “gigante sudamericano” se habían registraron más de 50 mil asesinatos, en 2012 y estabilizando al país en el segundo grupo de los lugares más violentos del mundo.

En los últimos días, fueron incendiados varios buses urbanos de transporte de pasajeros en São Luís, capital del Estado de Maranhão (extremo oeste de la Región Nordeste). La prensa local está asegurando que las ordenes fueron impartidas desde la prisión de Pedrinhas, donde se sucedieron violentas rebeliones y fugas de presos, en los últimos tiempos. Por otro lado, una investigación reveló que traficantes de Rio de Janeiro comandaban atentados a destacamentos policiales en las favelas.

BC, SC, Brasil.- En las últimas horas, la autoridades de la ciudad de São Luís, capital del Estado de Maranhão, registraron nuevos ataques violentos a transportes de pasajeros. La modalidad de incendiar buses, es una réplica más de las que se produjeron en varias ciudades, como Rio de Janeiro, São Paulo y Florianópolis, entre otras.

Síntesis

Cabe recordar que en esa ciudad capital, es donde se emplaza el Complejo Penitenciario de Pedrinhas, famoso por la sucesión de fugas y motines. Allí se promovieron hechos con consecuencias sangrientas, donde se pudieron ver crueles ejecuciones, acontecimientos que llevaron al gobierno de São Luís a una crisis.

Según el coronel Antônio Alves, que es el comandante de Seguridad Metropolitana de la ciudad, los atentados pueden tener vinculación con las recientes fugas de la cárcel. “Recibimos información de que sería una acción coordinada, cuyas órdenes partieron de Pedrinhas”, indicó.

Es necesario decir que, los últimos atentados contra servicios de transportes, son un calco de hechos llevados a cabo en el Estado de Rio de Janeiro, São Paulo y Santa Catarina, ente otros.

Violencia sin fin

En las crónicas sobre violencia, se narraron por este medio sólo algunos aspectos de la realidad cotidiana, una compleja situación que lleva décadas y que la incapacidad de los gobiernos, encargados de administrar la estructura estatal en Brasil, sólo pudieron agrandar. Hoy, en este país sudamericano, llamado el “gigante” de la región, los índices de muertes violentas se emparentan con su apodo y el delito crece sin detenerse.

El Estado llegó tarde

En el fin de semana pasado, se pudo conocer que narcotraficantes dirigían ataques a instalaciones policiales en las favelas de Río de Janeiro, según resultados de escuchas telefónicas, hechas por organismos de seguridad. Estos emplazamientos agredidos, son las Unidades de Policía Pacificadora (UPPs), un proyecto impulsado por el Gobierno de Rio para ocupar zonas de la ciudad, abandonadas por el Estado durante varias décadas.

La operación, mostró como el crimen organizado procede en áreas “pacificadas” de la capital fluminense. Las inteligencia realizada, comprobó que traficantes dirigían robos y atentados contra fuerzas de seguridad en la favelas del “Complejo del Alemán” (Complexo do Alemão). La actuación arrojo 27 presos, entre ellos Edson Silva de Souza (27 años), jefe de la banda.

Cabe indicar que, las Unidades de Policía Pacificadora entraron en operaciones después que la situación llegó a un estado de crisis en seguridad pública, por la ausencia absoluta del Estado en las comunidades. El narcotrafico, tráfico de armas, las actividades del crimen organizado, los escuadrones parapoliciales (formados por policías, ex policías, etc.), vienen actuando hace varias décadas en diversas ciudades brasileñas.

Dictámenes de organizaciones

Un informe de UNICEF señaló, en las últimas horas, que Brasil registró 17 homicidios por cada 100 habitantes, acumulando 11.000 en 2012, con edades que van hasta los 19 años. Ubicando al país en sexto puesto en el mundo, detrás de Guatemala, El Salvador, Venezuela , Haití y Lesoto.

Para la organización, entre las razones está el aumento de la desigualdad, el fácil acceso a las armas de fuego, el alto consumo de drogas y el crecimiento poblacional.

Por otro lado, un documento lanzado mundialmente por la ONU en abril, señaló que, sólo en 2012, se cometieron 50.108 asesinatos en Brasil, representando más del 10% del registro mundial.