Secretario de Vivienda anima a los latinos a ser propietarios

Julián Castro quiere que vuelva a fluir el crédito hipotecario de manera responsable

Julián Castro afirma que una reforma migratoria fortalecería el sector de vivienda.
Julián Castro afirma que una reforma migratoria fortalecería el sector de vivienda.
Foto: archivo

El acceso a crédito sigue siendo una enorme traba para las minorías pero el secretario de Vivienda, Julián Castro, quiere que los latinos no se desanimen e inviertan en la compra de una casa para acumular patrimonio.

“Estamos trabajando duro para mejorar el acceso a crédito, así es que los aliento a que compren casa. Para los latinos, uno de los retos es acumular riqueza y dejar patrimonio a futuras generaciones”, dijo Castro en entrevista telefónica.

Con apenas dos meses en el cargo, Castro tiene en su larga lista de tareas el abrir las puertas a préstamos hipotecarios que, tras la burbuja inmobiliaria de 2008, quedaron cerradas para los afroamericanos e hispanos.

Por ello, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) tiene la iniciativa “HAK” (“Homeowners Armed with Knowledge“), que ofrece asesoría antes y después del cierre en la compra de una casa.

Quienes participan en “HAK” pueden ahorrar en promedio $10 mil en el seguro del préstamo hipotecario, aseguró.

HUD tiene otro frente abierto: persuadir a las instituciones a que tiendan la mano a latinos que no necesariamente tienen una puntuación perfecta en su historial de crédito (en una escala que va de 300 a 850).

Castro lamentó datos oficiales que indican que los préstamos para las minorías registran su punto más bajo desde 2000.

El desafío, explicó, es no volver a los tiempos de crédito fácil —que contribuyó a la crisis—”pero sí permitir que la gente responsable y lista para comprar casa pueda conseguir préstamo”.

Asimismo, Castro insiste en que una reforma migratoria fortalecería al sector, al calcular que tres millones de latinos adicionales comprarían vivienda. Las ventas de casas por parte de esos compradores superaría los $500,000 millones.

A Castro también le preocupa que los jóvenes latinos de la “generación del Milenio” no muestren mucho interés en tener casa propia, aunque reconoció que éstos afrontan una alta carga de deuda estudiantil y escasez de empleos.

“Si ampliamos el crédito a esta generación, confío en que también serán dueños de casa. Es la tradición estadounidense” y parte del “sueño americano”, afirmó.

Castro se propone mejorar los programas de ayuda para personas de bajos ingresos que alquilan vivienda, aunque se quejó del agujero de $26,000 millones para la rehabilitación de complejos de vivienda pública.

La crisis en vivienda a precios asequibles significa que muchos dedican más del 30% de sus ingresos para el alquiler y eso es inaceptable, según el titular de HUD.

En los próximos meses, HUD divulgará nuevas guías para que los gobiernos locales y estatales puedan combatir la discriminación en la vivienda para gente pobre.

Carismático y frecuentemente comparado con el presidente Barack Obama, algunas organizaciones hispanas ya lo señalan como el “próximo primer presidente latino” de EEUU, algo que Castro descarta de inmediato.

“Eso me halaga, pero estoy tratando de desempeñar una buena labor en HUD y lo disfruto mucho. No creo que eso (ser presidente) vaya a ocurrir, pero me halaga”, puntualizó