Un papá de 10

Ricky Martin no se separa de sus hijos. El boricua disfruta al máximo su faceta paternal y procura equilibrarla con su carrera profesional

Ricky Martin con sus hijos Valentino y Matteo en agosto de 2009, en   Miami, Florida.
Ricky Martin con sus hijos Valentino y Matteo en agosto de 2009, en Miami, Florida.
Foto: Archivo/Getty Images

A la hora de combinar su intensa agenda profesional con el cuidado de sus mellizos Matteo y Valentino, el cantante Ricky Martin está convencido de que la mejor solución es hacer que sus hijos le acompañen a todos lados como si estuvieran “pegados con velcro a sus pantalones”, una política que solo incumple cuando sus compromisos le obligan a visitar varias ciudades en un breve espacio de tiempo ya que es consciente de que los cambios horarios podrían afectar negativamente a sus pequeños.

“Mis pantalones están hechos de velcro y mis hijos están pegados a mí, se vienen a todos lados conmigo”, aseguró el boricua durante una reciente entrevista en el programa “El Show de Omar y Argelia” de la emisora Uforia Música.

A la vez aclaró que solo los deja en Puerto Rico con sus papás cuando sus compromisos profesionales lo ponen a visitar una ciudad cada dos días. “Además, también hace falta que estén en casa con los primos y con la familia, pero al final mis hijos vienen conmigo a todos lados”, resaltó.

Pero pese a que tanto Matteo como Valentino acumulan ya una cantidad importante de sellos en sus pasaportes, Ricky también intenta que sus hijos disfruten de una experiencia tan común como acudir al colegio junto a otros niños cada vez que la familia se asienta en un lugar el tiempo suficiente, aunque la norma general es que los mellizos reciban clases de un tutor privado.

“La estabilidad de mis hijos consiste en que yo esté a su lado, así que la solución cuando viajo es que se venga el maestro con nosotros”, concluyó