La Víbora: los chismes de tus famosos

La Víbora: los chismes de tus famosos
Don Omar tras su arresto de hace dos semanas./
Foto: EFE

La Víbora

Yo creo que en el caso de Don Omar no es a él a quien deben meter a la cárcel. A quien deben encerrar es a la tonta que no se atreve a sostener su denuncia.

Sí, así como lo leen. ¿Cómo esperan, señoras, que termine la violencia contra las mujeres si siguen temiéndole a los salvajes que las golpean y las abusan?

No hay en el mundo una sola —léanlo bien, una sola—, razón para ponerle la mano encima a una mujer. Y el o la que lo justifique merece ser colgado de un palo, tal y como se estilaba en los tiempos de la Santa Inquisición.

Esto es porque el capítulo más reciente en el drama del reggaetonero boricua lo protagonizó Raquel López, la expareja del cantante y quien hace un par de semanas denunció que la cosa esa la había golpeado y amenazado de muerte.

Pues esta semana, cuando se había fijado una audiencia en la que debían declarar la mujer y la cosa esa llamada hombre, la chica no se presentó argumentando que se encontraba indispuesta, háganme el favor.

Ya en el pasado había dicho que no sostendría las acusaciones en contra del pedazo de cosa, que porque no quería hacerle daño.

¡Háganme el favor! ¿Quiere decir que él si la puede mediomatar pero ella no quiere afectarlo ni a él ni a su carrera?

De verdad que hay que tener cerebro de estúpida para pensar de esa manera. Mientras tanto, el pedazo de cosa lleva ganada una batalla, y no me extrañaría que ganara toda la guerra.

¿Y qué onda con… Lucero? Mi amiga la mata animales no da una en su programa “Yo soy el artista”, para el que la contrataron en Telemundo.

Por más que se esfuerza por ser simpática y natural, se ve plástica y robótica.

Alguien que la ayude, por favor.

Quizá Platanito, que le dé unas clases de relax y picardía. O que se consiga otro novio, de plano.